El 5 de enero, una audiencia de unos 30 minutos tuvo lugar en el Tribunal Federal de Manhattan, Nueva York, EE. UU. Ante el juez Alvin Hellerstein, Maduro, de 63 años, a traves de un interprete declaro: "Soy inocente. No estoy culpable. Soy una persona amable. Sigo siendo el presidente de mi pais".
Sus declaraciones fueron interrumpidas por el juez cuando el juicio continuo segun los procedimientos. Su esposa, la Sra. Cilia Flores, tambien declaro que no se declaro culpable. La proxima audiencia se programa para el 17 de marzo.
Anteriormente ese mismo dia, Maduro y su esposa fueron escoltados desde un centro de detencion en Brooklyn en helicoptero a Manhattan.
Las imagenes en el tribunal muestran que le esposaron las piernas, vestia un uniforme de prisionero naranja y beige, escucho la acusacion a traves de los auriculares de la interprete. El juez le pidio que se levantara para confirmar su identidad e informar a los dos acusados sobre su derecho a contactar con el consulado de Venezuela.
Fuera del tribunal, docenas de manifestantes que apoyaban y protestaban contra Maduro se reunieron, reflejando la profunda division en torno a la figura que una vez ocupo el poder mas alto en Venezuela.
Segun la acusacion, Maduro esta acusado de liderar una red transnacional de trafico de cocaina, cooperando con muchas organizaciones armadas y delincuentes, incluidas pandillas de narcotraficantes mexicanas como Sinaloa y Zetas, las FARC de Colombia y la pandilla Tren de Aragua de Venezuela.
Se enfrenta a 4 cargos penales, incluido terrorismo de drogas, conspiracion para importar cocaina, asi como posesion de ametralladoras y equipos de destruccion.
Los fiscales creen que esta actividad se prolongo desde que Maduro era miembro del Parlamento en 2000, luego ocupo el cargo de ministro de Relaciones Exteriores y se convirtio en presidente en 2013.
Maduro ha negado durante mucho tiempo todas las acusaciones, diciendo que esta es una excusa para la conspiracion de Estados Unidos para controlar los enormes recursos petroleros de Venezuela.

Despues de la incautacion, las acciones de varias empresas petroleras estadounidenses han subido de precio, en un contexto en el que los inversores esperan el acceso al petroleo de esta nacion sudamericana.
Horas despues del juicio en Nueva York, en Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodriguez juro el cargo de presidenta interina de Venezuela. En su discurso, expreso su apoyo al Sr. Maduro, pero no menciono la posibilidad de una reaccion directa a las acciones de Estados Unidos. Describio el incidente como un "encubrimiento" y se comprometio a guiar al pais a superar "momentos terribles".
El gobierno venezolano impuso el estado de emergencia, exigiendo a las fuerzas de seguridad que rastrearan y arrestaran a personas que se cree que apoyaron la incursion estadounidense.
En las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad celebro una reunion de emergencia para discutir las consecuencias de esta operacion. Rusia, China y los aliados de izquierda de Venezuela condenaron energicamente las acciones de Washington.
El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, expreso su preocupacion por el riesgo de inestabilidad en Venezuela y cuestiono la legitimidad de la operacion, considerada la mayor intervencion militar estadounidense en America Latina desde la invasion de Panama en 1989.
Los expertos en derecho internacional tambien debatieron energicamente, argumentando que el arresto de un jefe de estado en ejercicio podria socavar el orden legal internacional basado en la ley.