El 17 de abril, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky dijo que los informes de inteligencia habían descubierto nuevas rutas y posiciones de artillería que se estaban estableciendo en territorio bielorruso, cerca de la frontera con Ucrania.
Según Zelensky, estos movimientos podrían indicar que Rusia está tratando de aumentar el papel de Bielorrusia en el conflicto actual. Dijo que Moscú podría seguir presionando a Minsk para que participe más profundamente militarmente.
La preocupación de Kiev surgió del papel de Bielorrusia en la primera fase del conflicto de 2022. En ese momento, Bielorrusia permitió que el ejército ruso utilizara el territorio para mover fuerzas, lanzar misiles y desplegar ataques con drones contra Ucrania. La dirección del ataque hacia la capital rusa, Kiev, también se desplegó desde territorio bielorruso.
Aunque no se han registrado más ataques a gran escala transfronterizos desde 2022, la región norte de Ucrania sigue estando en alerta máxima.
En diciembre de 2025, el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, confirmó que el sistema de misiles balísticos Oreshnik ruso había sido desplegado en territorio bielorruso y puesto en estado de alerta.
Posteriormente, Zelensky dijo que Ucrania había identificado la ubicación de este sistema y compartió información con los aliados occidentales. Según Ucrania, el alcance de Oreshnik podría alcanzar no solo territorio ucraniano, sino también Polonia y Alemania.