En la primera jornada, muchos aspirantes al título no han alcanzado su mejor estado. Los jugadores acaban de pasar una larga temporada con el club, por lo que no pueden ponerse al día de inmediato. Por el contrario, los equipos subestimados se preparan muy bien y juegan con una mentalidad relajada, creando una serie de resultados inesperados. Eso es lo que hemos visto en muchas Copas Mundiales anteriores.
Sin embargo, en la segunda jornada, la situación comenzó a cambiar. Los grandes equipos ajustan la alineación, recuperan el ritmo y muestran la fuerza necesaria. En mi opinión, la Copa Mundial es siempre un torneo de adaptabilidad. Los equipos fuertes no siempre ganan desde el principio, pero saben cómo corregir errores y acelerar en el momento adecuado.
Argentina es una clara prueba. Ganaron convincentemente los dos primeros partidos, pero todavía tengo la sensación de que este equipo no ha revelado toda su fuerza. Lo notable no es solo la forma de Lionel Messi, sino también la forma en que el entrenador Lionel Scaloni construye el sistema táctico.
Messi ya no tiene que correr demasiado ni participar en todas las situaciones. Está liberado de la mayor parte del trabajo defensivo para reservar energía para los momentos decisivos. Sus compañeros están dispuestos a compensar el tiempo de viaje, mientras que Messi se centra en crear pases o jugadas que muy pocos otros jugadores pueden realizar. En mi opinión, esta es la mayor diferencia entre Argentina actual y las etapas anteriores. En el pasado, Messi cayó muchas veces en la soledad, pero ahora todo el equipo opera para maximizar el valor de la estrella número uno. Esa es también la razón por la que aprecio mucho a Scaloni. No construye un equipo dependiendo de Messi, sino que construye un equipo que sabe cómo apoyar a Messi.
Por el contrario, Portugal todavía deja muchas cosas para pensar. Cristiano Ronaldo todavía demuestra su clase cuando se enfrenta a oponentes inferiores, pero en mi opinión, el problema radica en cómo usar a este jugador en los grandes partidos.
Nadie puede mantener su mejor forma para siempre. Ronaldo todavía es capaz de marcar la diferencia, pero el cuerpo técnico necesita calcular su tiempo de juego y su momento de explosión. Creo que si se usa de manera más razonable, Portugal explotará al máximo el valor de Ronaldo en lugar de dejarlo llevar demasiado en cada partido.
Esto también refleja la tendencia general del fútbol moderno. Las selecciones fuertes ya no dependen completamente de una superestrella, sino que construyen un sistema para que las estrellas se desarrollen en el momento adecuado. Argentina está haciendo muy bien eso con Messi, mientras que Portugal todavía tiene que encontrar una solución con Ronaldo.
España también es un equipo que me impresionó. El entrenador Luis de la Fuente prioriza a los jugadores que son adecuados para el sistema en lugar de la reputación. Cada opción sirve al funcionamiento general del equipo, desde la capacidad de controlar el balón, moverse hasta conectar las líneas.
También aprecio mucho a Mbappé. En el contexto de que la selección francesa ya no posee un centro del campo tan fuerte como antes, Mbappé sigue siendo un jugador que puede marcar la diferencia por su velocidad, capacidad de ruptura y jugadas independientes. En mi opinión, este sigue siendo un jugador con muchas oportunidades de suceder a Messi en el futuro.