Desde el principio del partido, el Inter Miami tomó la iniciativa de adelantar la formación para buscar un gol tempranero. Sin embargo, el equipo visitante jugó con disciplina y organización estricta, lo que dificultó mucho los ataques del equipo local. Los New York Red Bulls abrieron inesperadamente el marcador en el minuto 15, obligando al Inter Miami a caer en una posición de persecución.
Tras el gol encajado, el Inter Miami controló el partido y creó presión continua. Sin embargo, la falta de nitidez en la definición les causó un punto muerto durante la mayor parte de la primera parte. No fue hasta el minuto 45+2 que Mateo Silvetti ayudó al equipo local a empatar, devolviendo el partido al equilibrio antes del descanso.
En la segunda mitad, el Inter Miami continuó manteniendo la iniciativa y en un momento se adelantó gracias al gol del recién llegado German Berterame en el minuto 55. Sin embargo, esta ventaja no se mantuvo durante mucho tiempo cuando la defensa siguió revelando muchas lagunas.
Los New York Red Bulls organizaron persistentemente un contraataque y encontraron el gol del empate en el minuto 77 tras una combinación rápida por la banda, cerrando la situación con un remate a quemarropa. Este gol encajado muestra el problema de la concentración del Inter Miami en los momentos decisivos.
En el resto del partido, el equipo local dedicó todas sus fuerzas al ataque, pero no pudo marcar la diferencia a pesar de que Lionel Messi siguió desempeñando un papel central en los despliegues de balón. El sistema defensivo cerrado del equipo visitante dificultó que el Inter Miami encontrara el gol decisivo.
Las estadísticas muestran que el Inter Miami lanzó alrededor de 20 tiros, pero la eficiencia de la conversión de oportunidades no fue alta. Este es un problema que se ha repetido, lo que les ha hecho seguir perdiendo puntos a pesar de tener muchas ventajas en el partido.
Este empate marca la segunda vez consecutiva que el Inter Miami no puede ganar en su nuevo estadio, lo que refleja la inestabilidad entre ataque y defensa. Aunque el ataque todavía crea oportunidades, la capacidad del equipo para preservar la ventaja aún no cumple con los requisitos.
Si no mejora pronto la solidez de la defensa y mejora la eficiencia de los remates, el Inter Miami seguirá enfrentando muchas dificultades en su camino competitivo en la MLS esta temporada.