Altos funcionarios estadounidenses e iraníes estuvieron presentes el 11 de abril en la capital de Pakistán, Islamabad, para llevar a cabo negociaciones para poner fin a la guerra de 6 semanas, pero las perspectivas de progreso siguen siendo inciertas.
La delegación estadounidense encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, junto con el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, llegó a Islamabad y fue recibida por Pakistán. La delegación iraní encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, y el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi, llegó antes.
Este es el contacto directo de más alto nivel entre los dos países desde la Revolución Islámica de 1979, y también la primera negociación oficial desde el acuerdo nuclear con Irán en 2015.
Sin embargo, Irán ha establecido condiciones previas, que exigen que Estados Unidos levante el bloqueo de activos y logre un alto el fuego en el Líbano antes de iniciar el diálogo. El Sr. Qalibaf dijo que las conversaciones no comenzarán si estos compromisos no se cumplen.
Estados Unidos e Israel afirman que la operación militar en el Líbano no está dentro del acuerdo de alto el fuego con Irán, mientras que Teherán sigue considerando esto como una parte directamente relacionada.
En este contexto, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que Irán ya no tiene ventaja en las negociaciones, diciendo que Teherán solo está aprovechando las rutas fluviales internacionales para ejercer presión a corto plazo. Enfatizó que el objetivo de las negociaciones es llegar a un acuerdo, y advirtió que Estados Unidos no aceptará ser prolongado o explotado.
El vicepresidente J.D. Vance también expresó expectativas sobre los resultados positivos, pero afirmó que Estados Unidos no cederá fácilmente si Irán busca presionar.
Las discusiones preliminares se llevaron a cabo anteriormente con la participación de grupos de expertos de ambas partes. Islamabad fue puesto en estado de seguridad estricto con el despliegue a gran escala de fuerzas militares y paramilitares.
Anteriormente, se anunció un alto el fuego de 2 semanas, lo que ayudó a detener temporalmente los ataques aéreos entre Estados Unidos, Israel e Irán. Sin embargo, la situación sigue siendo compleja ya que Irán no ha levantado el bloqueo del Estrecho de Ormuz y el conflicto entre Israel y Hezbolá en Líbano continúa.
Irán también ha presentado demandas más grandes, incluido el fin de las sanciones y el reconocimiento del control sobre el Estrecho de Ormuz. Estas demandas muestran que la brecha entre las dos partes sigue siendo muy grande, lo que hace que las perspectivas de alcanzar un acuerdo integral sean impredecibles.