El precio mundial del oro acaba de cerrar la semana de negociación con un aumento de más del 2%, poniendo fin a una serie de semanas de ajustes consecutivos y recuperando la marca de 4.100 USD/onza. Esta recuperación ayuda a que el sentimiento del mercado mejore significativamente, pero las perspectivas para la próxima semana todavía se evalúan como muy dependientes de la evolución del dólar estadounidense, los rendimientos de los bonos del gobierno de EE. UU. y las nuevas señales de la Reserva Federal de EE. UU. (Fed).
Después de caer por debajo del umbral de 4.000 dólares por onza a principios de semana, el precio del oro repuntó fuertemente en las últimas sesiones de la semana gracias a la debilidad del dólar estadounidense y a las expectativas de que la Fed no necesite acelerar la hoja de ruta para endurecer la política monetaria. Sin embargo, el rendimiento de los bonos del gobierno de EE. UU. se mantuvo en torno al 4,5%, lo que demuestra que la presión sobre el metal precioso no ha desaparecido por completo.
Según el análisis técnico, la zona de 4.200 USD/onza seguirá siendo un umbral de resistencia importante la próxima semana. Si el precio supera con éxito la zona de 4.200 – 4.350 USD/onza, el impulso de recuperación podría reforzarse, abriendo la posibilidad de alcanzar niveles más altos como 4.500 USD/onza.
Por el contrario, si no puede superar esta zona de resistencia, el oro puede entrar en una fase de acumulación o soportar una presión de ajuste a corto plazo cuando aparezca la presión de toma de ganancias después de un fuerte aumento.
En la dirección de soporte, el área de 4.090 – 4.100 USD/onza continúa considerándose una zona de precios a seguir. Si pierde este nivel, el precio del oro puede retroceder para probar el umbral psicológico de 4.000 USD/onza. En caso de que aumente la presión de venta, la zona de 3.950 USD/onza será el siguiente nivel de soporte.
Además de los factores técnicos, la evolución del dólar estadounidense sigue siendo considerada una variable importante para el mercado del oro. Si el dólar sigue debilitándose, el atractivo del oro podría mejorar debido a la disminución de los costes de tenencia para los inversores que utilizan otras monedas. Por el contrario, la recuperación del dólar estadounidense junto con el aumento de los rendimientos de los bonos podría ejercer presión sobre el metal precioso.
Además, el mercado también seguirá los datos económicos estadounidenses publicados esta semana, especialmente la información relacionada con la inflación, las actividades de servicios y las actas de la reunión de política más reciente de la Fed. Estos son factores que podrían cambiar las expectativas sobre la hoja de ruta de las tasas de interés en el futuro.
Desde una perspectiva a medio y largo plazo, la demanda de compra de oro de los bancos centrales todavía se considera un factor de apoyo importante. La actividad de aumento de las reservas de oro de muchos países en los últimos tiempos continúa creando una base para el mercado, contribuyendo a limitar el riesgo de una caída profunda cada vez que los precios se ajustan.
En general, después de la semana de recuperación más fuerte desde finales de mayo, el mercado del oro está entrando en una fase de prueba de tendencia. La capacidad de conquistar la marca de 4.200 USD/onza jugará un papel importante para determinar si el impulso alcista actual puede extenderse o si el oro seguirá fluctuando en la zona de acumulación antes de formar una nueva tendencia.