Según Kitco, el precio mundial del oro puede estar en una fase de acumulación, pero la demanda de compra de los bancos centrales sigue enviando fuertes señales de apoyo para el mercado de metales preciosos.
Los datos más recientes del World Gold Council muestran que los bancos centrales vendieron neto alrededor de 30 toneladas de oro en marzo. La razón principal proviene de las ventas a gran escala de Turquía y Rusia.
Sin embargo, el panorama general del mercado del oro sigue siendo positivo, ya que muchos países siguen aumentando las reservas durante el período de ajuste de precios. Polonia, Uzbekistán y Kazajstán mantienen compras estables, mientras que China continúa extendiendo su racha de acumulación de oro durante muchos meses consecutivos.

Según los analistas, lo importante no es un mes de ventas netas a corto plazo, sino la tendencia estratégica que se ha formado en los últimos 4 años. La acumulación de oro se considera cada vez más una política a largo plazo para diversificar las reservas de divisas, responder a la inestabilidad geopolítica y reducir la dependencia del dólar estadounidense.
China sigue desempeñando un papel central en esta tendencia. El Banco Popular de China ha aumentado las reservas oficiales de oro durante 18 meses consecutivos. Los datos muestran que esta agencia todavía aprovecha para comprar más cuando los precios bajan.
Solo en marzo, China compró 8 toneladas adicionales de oro, la mayor compra desde diciembre de 2024, en un contexto en el que el precio del oro es aproximadamente un 16% más bajo que el máximo histórico establecido en enero de 2026.

Los expertos creen que lo más notable es que la proporción de oro en las reservas totales mundiales sigue siendo relativamente baja. Según el Consejo Mundial del Oro, el oro representa actualmente solo alrededor del 15% de las reservas totales mundiales, lo que significa que el margen para aumentar la proporción sigue siendo grande.
Incluso cuando el precio del oro se encuentra en una zona alta, muchos países todavía están comenzando a participar en el mercado. Kosovo compró recientemente oro de reserva por primera vez, lo que demuestra que incluso los bancos centrales a pequeña escala quieren fortalecer la estabilidad de los activos de reserva a través de metales preciosos.
Esta evolución refuerza la opinión de que el papel del oro en el sistema monetario mundial se está expandiendo en lugar de disminuyendo.
Los analistas también señalan que la demanda del sector formal es actualmente menos sensible a las fluctuaciones de precios en comparación con ciclos anteriores. Esto muestra que los bancos centrales se centran más en las estrategias a largo plazo que en las fluctuaciones a corto plazo del mercado.
La actividad de compra de los bancos centrales está contribuyendo a crear una "zona de amortiguamiento" que apoye el precio del oro. Aunque el flujo de efectivo especulativo o los fondos ETF aún pueden causar fuertes fluctuaciones de precios a corto plazo, la fuerza de compra del sector oficial ayuda a que el mercado tenga una base más estable cada vez que se ajusta.
Sin embargo, los expertos advierten que el oro aún puede estar bajo presión si los rendimientos de los bonos aumentan, el dólar estadounidense se fortalece o las tensiones geopolíticas cambian rápidamente.
Sin embargo, mientras los bancos centrales sigan considerando el oro como un activo de reserva central, las profundas caídas probablemente seguirán activando nuevas compras de esta zona.