Se espera que los libros de aplicaciones de AR actuales como "Aventuras de la Galaxia", "Bosque Asombroso" sean una de las pruebas notables al combinar libros impresos y tecnología de AR, permitiendo que las imágenes estáticas en el papel se "transformen" en modelos 3D, ayudando a los lectores a interactuar directamente. No solo se detiene en los efectos visuales, se espera que este modelo cambie la forma en que los niños acceden al conocimiento. En lugar de solo leer e imaginar, los niños pueden "ver - escuchar - tocar" el conocimiento. Según la Sra. Đoàn Phương Thoa, fundadora de SPACES (Un Ecosistema Educativo que acompaña a los niños vietnamitas en el camino de elevar el conocimiento, nutrir el pensamiento y construir un futuro sostenible), la efectividad de los libros de AR no radica en "embellecer" el libro, sino en la forma en que se utiliza la tecnología intencionalmente. "Si solo se usa la AR para crear efectos 3D atractivos, entonces es solo una curiosidad temporal. Pero si se diseña como una herramienta educativa, la AR puede cambiar por completo la experiencia de lectura de los niños La mayor diferencia del libro AR es la transición de la recepción de pasiva a activa.
Aunque abre muchas oportunidades, los libros AR también plantean no pocos desafíos. Uno de los mayores problemas es el riesgo de que los lectores, especialmente los niños, se vean arrastrados a la parte visual y ignoren el contenido de las letras. El Dr. Tung Hieu, profesor de la Universidad de Ciencias Sociales y Humanidades de la ciudad de Ho Chi Minh, dijo que la tecnología no reemplaza la lectura, sino que debe servir a la lectura. Afirmó que, aunque se aplique la tecnología, es necesario centrarse en el contenido. Mientras tanto, los libros que aplican la AR solo ayudan a que lo que está en la página se vuelva más accesible para los lectores, especialmente para los niños pequeños, no es un factor para que los niños se lleven y descuiden el conocimiento necesario. La Sra. Phuong Thoa también enfatizó que un libro AR debe seguir siendo un libro en el verdadero sentido de la palabra, con una historia, un lenguaje y una estructura de conocimiento bien invertidos. "Los niños todavía tienen que leer, pensar, conectar la información para entender completamente. La tecnología no puede reemplazar ese proceso", afirmó la Sra. Phuong Tho La realidad muestra que si se abusa de la tecnología, los libros son muy propensos a convertirse en productos de entretenimiento a corto plazo. "Cuando la tecnología se usa en exceso, podemos reducir involuntariamente la capacidad de concentración y el pensamiento a largo plazo de los niños. Esto es preocupante", advirtió la Sra. Thoa. Desde la perspectiva de la industria editorial, el desarrollo de los libros tecnológicos también plantea la necesidad de un cambio. "La industria editorial ya no es solo escribir e imprimir, sino comprender la experiencia, la tecnología y el comportamiento de los usuarios. Esta es una gran etapa de transformación", comentó la Sra. Phuong Thoa. En este contexto, la pregunta es cómo equilibrar la innovación y preservar los valores tradicionales de la lectura. La Sra. Phuong Thoa enfatizó el papel de la familia y la escuela en la orientación y el mayor valor de la lectura no radica en la información, sino en la capacidad de ayudar a las personas a "calmarse".