Los aviones no tripulados de carga de largo alcance europeos se están transformando en una plataforma moderna de vigilancia y defensa aérea. El proyecto está siendo implementado por Bulgaria Dronamics en cooperación con el grupo alemán de tecnología de defensa HENSOLDT, con el objetivo de convertir el dron Black Swan en un sistema de detección y defensa multifuncional para Europa.
La versión mejorada del Black Swan integrará una serie de tecnologías de sensores avanzadas, formando la columna vertebral de la nueva capacidad de vigilancia no tripulada.
El enfoque del sistema es la arquitectura de misión MissionGrid, una plataforma ampliable que permite combinar radar y sensores optoelectrónicos en un marco operativo unificado.
Junto con eso, el software de gestión de misiones MissMarvin coordinará las operaciones de vuelo, procesará los datos y permitirá que un dron realice múltiples misiones en una sola salida.
El sistema completado es el radar PrecISR, un tipo de radar de matriz de escaneo electrónico activo compacto, que puede operar las 24 horas del día, los 7 días de la semana en todas las condiciones climáticas, incluidos los entornos hostiles.
Según los desarrolladores, el objetivo del proyecto es crear una plataforma de aviones no tripulados totalmente fabricados en Europa, capaz de servir a misiones de inteligencia, vigilancia, reconocimiento y identificación de objetivos. Esto se considera un paso importante para fortalecer la capacidad de autosuficiencia tecnológica de defensa de la región.
En cuanto a la configuración, el Black Swan tiene una envergadura de 16 metros y un fuselaje de 8 metros, lo suficientemente grande como para realizar vuelos de larga distancia con carga pesada. Este dispositivo puede volar a una altitud de unos 9,100 metros a una velocidad de crucero de 200 km/h, lo que ayuda a reducir el riesgo de ser atacado desde el suelo.
La capacidad de carga máxima de 350 kg y el alcance de vuelo de hasta 2.500 km permiten al Black Swan integrar sistemas de reconocimiento pesados manteniendo al mismo tiempo un largo tiempo de funcionamiento.
Además, la estación de control terrestre móvil combinada con la comunicación por satélite global permite operar drones desde casi cualquier lugar.
Se espera que el primer vuelo de prueba de la versión mejorada tenga lugar este año. El despliegue inicial se centrará en el flanco oriental de Europa, junto con las regiones del Mediterráneo y el Atlántico, que son lugares con altas necesidades de vigilancia de seguridad.
Los expertos opinan que el proyecto Black Swan no solo es un avance tecnológico, sino que también muestra la ambición de construir un ecosistema de drones militares independientes de Europa en un contexto de entorno de seguridad cada vez más complejo.