Esta tecnología fue desarrollada por la empresa emergente estadounidense de tecnología de defensa Future Optek. El sistema utiliza gafas de RA que pueden proyectar puntos de visión rojos directamente en el campo de visión del usuario, y al mismo tiempo ajustarse automáticamente según la dirección de la cabeza y la posición del arma.
Según la empresa, este diseño ayuda al tirador a saber con precisión a dónde apunta el cañón sin tener que acercar la vista al puntero, sin tener que depender de la cámara de video y sin necesidad de usar un láser que fácilmente revele la posición en el campo de batalla.
A diferencia de muchos equipos de apoyo al combate voluminosos, las gafas AR de Future Optek utilizan lentes transparentes para mantener la vista natural de los soldados. La compañía dice que prioriza la creación de un sistema lo suficientemente ligero como para poder usarlo en entornos de combate reales.
Matthew Pohl, director ejecutivo de Future Optek, dijo que el objetivo de la compañía no es reemplazar todo el sistema de equipos del soldado, sino centrarse en la clase de control de fuego y el apoyo a la puntería.
Según Matthew Pohl, una interfaz de visualización simple puede ayudar a mejorar la conciencia de la situación y ayudar a los soldados a concentrarse mejor durante el combate.
Future Optek cree que esta tecnología AR podría extenderse a muchos otros campos militares además de los rifles personales. El sistema tiene el potencial de integrarse en estaciones de armas de control remoto, robots terrestres o drones.
La compañía también evalúa que esta tecnología puede apoyar modelos de coordinación entre humanos y dispositivos no tripulados en el futuro, ya que el mismo sistema de orientación de objetivos puede aplicarse a robots de combate o UAV.
Además, las gafas AR también pueden ser útiles en situaciones de combate especiales, como disparos desde ángulos opuestos o posiciones restringidas, donde el uso de miras convencionales es difícil.
Los observadores señalan que si se implementa en la práctica, esta tecnología podría cambiar significativamente la forma en que los soldados operan en un entorno moderno, donde la velocidad de reacción y la capacidad de reconocimiento de situaciones son cada vez más importantes.