Solo unos segundos de autoexpresión, a cambio de una serie de violaciones de la ley, la confiscación de vehículos y enfrentar formas severas de manejo.
Recientemente, han aparecido muchas imágenes de infracciones de seguridad vial en las redes sociales. Algunas personas dejan caer las manos de los conductores, otras levantan la parte delantera de las motocicletas, otras yacen en el asiento, otras conducen con los pies, e incluso algunos adolescentes graban videos de carreras de coches, zigzagueando para conseguir visitas y "me gusta".
Pensaban que era valentía, pero en realidad estaban apostando sus vidas y las de los demás.
Las calles no son escenarios de actuación, el tráfico no es un juego de emociones fuertes.
Solo un bache, un vehículo que cambia repentinamente de dirección o una situación que surge en la carretera, la persona que está en el asiento ya no podrá manejarlo.
Los accidentes pueden ocurrir en un instante, las consecuencias pueden ser lesiones de por vida, pueden ser la muerte o quitar la vida a personas inocentes.
Lo preocupante es que muchos adolescentes de hoy están envueltos en el torbellino de la fama virtual. Solo un video con muchas visitas está listo para desafiar cualquier riesgo.
Pero la fama construida sobre actos ilegales y amenazas a la vida de la comunidad es una distorsión de la percepción.
Muchos jóvenes nunca tienen la oportunidad de corregir sus errores porque los accidentes ocurren demasiado rápido. Muchas familias tienen que soportar un dolor irreparable solo por unos minutos de impulsividad.
Por lo tanto, la confiscación de vehículos para actos particularmente peligrosos como acostarse en el asiento del conductor, levantar la cabeza, soltar las manos o correr sobre una rueda muestra la determinación de restablecer la disciplina del tráfico.
Muchas personas lamentan que el coche fuera confiscado, pero si no se maneja estrictamente, el precio que la sociedad tiene que pagar podría ser la vida humana.
Además de la participación de las fuerzas funcionales, la familia y la escuela también deben reconocer seriamente este problema.
Muchos adolescentes no tienen edad suficiente, no tienen licencia de conducir, pero aún así se les entregan vehículos. Muchos padres saben que sus hijos se reúnen para carreras de coches, graban videos peligrosos, pero carecen de gestión y recordatorios.
La ley no prohíbe la autoexpresión.
Pero la ley no tolerará los actos que desprecien la vida humana y el orden social.
Si quieres afirmar tu valor, hazlo con conocimiento, trabajo y contribuciones positivas a la comunidad.