El cambio en las tierras altas de Lao Cai está comenzando con cosas muy concretas, incluida la contribución de la gente, donando voluntariamente tierras para abrir caminos.
Los metros de tierra que dan paso hoy están abriendo caminos más amplios, y más allá están abriendo caminos para el desarrollo.
A finales de abril, muchas comunas de las tierras altas estaban llenas de ambiente de construcción. Maquinaria nivelando y hormigonando carreteras inter-aldeas e inter-aldeas.
Lugares que antes eran senderos embarrados y resbaladizos en la temporada de lluvias, ahora están formando gradualmente caminos espaciosos, conectando escuelas, zonas de producción y mercados populares.
Lo notable es que esas carreteras no solo se construyen con fondos presupuestarios. Más de 1.380 mil millones de VND que la gente contribuyó en el período 2021-2025 con dinero, días de trabajo y especialmente tierras donadas.
Las carreteras que se han completado en Lao Cai han traído resultados claros, los productos agrícolas se transportan sin problemas, los costos se reducen y el valor aumenta. La gente es más proactiva en la producción, pasando gradualmente de la autosuficiencia a la producción de productos básicos.
El nuevo camino no solo transporta mercancías, sino también oportunidades. Los vehículos motorizados llegan a las aldeas, los servicios comienzan a aparecer, los comerciantes vienen y el mercado se expande.
El valor social de esas carreteras también es muy claro. Los niños van a la escuela de forma segura, ya no hay escenas de vadear arroyos, cruzar bosques bajo la lluvia y el frío. La gente tiene acceso a la atención médica más conveniente.
La distancia entre las zonas altas y bajas se reduce no solo en kilómetros, sino en calidad de vida.
La región montañosa de Lào Cai se ha transformado gracias a que la gente dona tierras para construir carreteras, y los logros regresan a cada familia, cada comunidad.
Sin embargo, para que el movimiento de donación de tierras para la construcción de carreteras sea eficaz a largo plazo, el papel del gobierno es indispensable.
Es decir, la planificación debe ser clara y transparente, la construcción debe garantizar la calidad.
Todas las contribuciones de la gente deben utilizarse para el propósito correcto, públicamente, creando confianza sostenible.
Lào Cai ha consolidado más de 3.850 km de carreteras rurales, abriendo casi 500 km de nuevas carreteras en los últimos años. Estas cifras no solo reflejan los esfuerzos de inversión, sino también el resultado de la unidad entre el gobierno y la gente.
Donar tierras no es perderla, sino invertir en el futuro. Las carreteras se amplían, no solo los bienes circulan, sino que también se despeja el pensamiento de desarrollo.