Esta cifra no solo refleja la complejidad de la situación del tráfico durante la temporada alta, sino que también hace sonar la alarma sobre la conciencia del cumplimiento de la ley por parte de una parte de la población.
Cuando llega el Tet, la copa de vino y la cerveza son una característica de comunicación familiar en la cultura tradicional. Pero la tradición nunca es sinónimo de soltar.
La ley vietnamita ha estipulado muy claramente que los conductores de vehículos de carretera no deben tener alcohol en sangre o aliento.
Esta no es una regulación formal, sino que surge de la dolorosa realidad de miles de accidentes cada año, en los que el alcohol es la causa directa o indirecta.
En los días previos al Tet, el flujo de vehículos aumenta repentinamente. Las carreteras están abarrotadas, muchas familias llevan a sus hijos pequeños y ancianos a sus pueblos natales para desear un feliz Tet.
Con la situación actual del tráfico, incluso un segundo de falta de vigilancia puede causar graves consecuencias.
Un choque por embriaguez puede hacer que ambas familias pierdan la alegría de la reunión, incluso dejar un dolor irreparable.
Es necesario mirar directamente a la realidad, "beber un poco por diversión" pero seguir conduciendo es un acto de desprecio por la propia vida y la de los demás.
Fueron sancionados administrativamente con altas multas, se les revocó la licencia de conducir e incluso fueron procesados penalmente si causaban accidentes graves.
No solo conducir después de beber alcohol, sino que el estado de embriaguez que conduce a enfrentamientos y alteración del orden público también es un problema doloroso en cada festividad y Tet.
Muchos casos de pequeños conflictos en la mesa del banquete han escalado a peleas, incluso asesinatos.
La ley no tolera los actos de causar intencionalmente lesiones o perturbar el orden público. Los infractores pueden ser procesados penalmente y detenidos inmediatamente en los primeros días del año, el precio es demasiado alto por un momento de impaciencia por el alcohol.
Tet es una ocasión para reunirse, un momento para que cada familia comience el año nuevo en paz.
La civilización no es algo lejano, sino que comienza con comportamientos muy específicos, si bebe alcohol, no conduzca, si disfruta de la primavera, mantenga la moderación, si hay conflictos, elija un comportamiento pacífico.
Cada persona se recuerda a sí misma una frase simple: la seguridad de uno es la felicidad de los demás. Cuando somos conscientes de ello, no dejamos que el alcohol nos guíe.
Mantener el volante alerta, mantener las palabras moderadas, mantener el comportamiento de acuerdo con la ley, esa es la forma de proteger su primavera y la de todos.
No sacrifiques todo el Tet por una copa de vino.