El 13 de febrero, el Hospital General Provincial de Quang Tri informó que la paciente H.T. P (21 años, residente en la comuna de Huong Phung, provincia de Quang Tri) fue trasladada desde un nivel inferior en estado de fiebre alta, fatiga, dolor abdominal severo en la zona de la cadera derecha. A través de exámenes clínicos, pruebas y diagnóstico por imágenes, los médicos determinaron que la parturienta tenía sepsis originada en el tracto urinario, causada por estrechamiento ureteral bilateral relacionado con la presión fetal, causando retención de líquido en el tanque renal.
Reconociendo que este es un caso complejo, el Hospital General Provincial de Quang Tri organizó urgentemente una consulta multidisciplinaria entre el Departamento de Medicina Interna General, el Departamento de Cirugía General y el Departamento de Obstetricia para unificar un protocolo de tratamiento óptimo.
Además de la sepsis, la mujer embarazada también está embarazada por primera vez, la posición de las nalgas carece de forma de pierna, está en trabajo de parto y el feto crece lentamente en el útero. Los médicos evalúan que si nace por parto natural, existe un alto riesgo de causar traumatismo fetal, fallo fetal y enfermedad pélvica.
Sobre la base de la consulta, el hospital acordó un plan de tratamiento coordinado. El Departamento de Cirugía General realizó la colocación de sondas JJ ureterales a ambos lados para resolver la retención de agua en el tanque renal, controlar la fuente de infección. El Departamento de Obstetricia y Ginecología monitoreó de cerca la evolución de la enfermedad, eligiendo el momento adecuado para la intervención obstétrica para garantizar la supervivencia tanto de la madre como del feto.
Gracias a la estrecha coordinación, la puntualidad y el alto sentido de responsabilidad del equipo médico, la mujer embarazada superó la etapa crítica y fue sometida a una cesárea segura. Actualmente, la salud de la madre es estable y el bebé nació sano.
A través de este caso, los médicos recomiendan que las mujeres embarazadas necesiten someterse a exámenes prenatales periódicos, especialmente en los últimos 3 meses de embarazo, para detectar tempranamente la retención de agua en los depósitos renales. Cuando haya síntomas como fiebre, dolor de cadera, micción dolorosa u otros signos anormales, deben acudir inmediatamente a un centro médico para ser examinadas y tratadas a tiempo, evitando complicaciones peligrosas.