Los expertos recomiendan que los consumidores controlen razonablemente la cantidad de materiales decorativos y de construcción utilizados en la casa. La concentración de formaldehído en el aire no solo depende del nivel de emisiones de cada tipo de material, sino que también está relacionada con la cantidad total de materiales utilizados en un espacio determinado.
Cuanto mayores sean las emisiones de formaldehído de los materiales, más se debe limitar su uso. Si es necesario construir en grandes cantidades en espacios cerrados, se deben priorizar los productos con bajo contenido de formaldehído o que no contengan formaldehído para reducir el riesgo de contaminación del aire interior.
Los expertos también enfatizan que abrir las ventanas para ventilar es la solución más simple, eficaz y económica. Aumentar el flujo de aire fresco del exterior ayudará a expulsar el aire que contiene formaldehído, reduciendo así rápidamente la concentración de esta sustancia en el espacio vital.
Además, los consumidores pueden aplicar algunas medidas de apoyo adicionales. Las líneas de purificadores de aire que tienen la función de tratar el formaldehído pueden descomponer esta sustancia en compuestos menos tóxicos a través de reacciones químicas. Al elegir un producto, los consumidores deben prestar atención a la eficacia del tratamiento, así como a la seguridad del dispositivo.
El carbón activado también es una solución común gracias a su capacidad para absorber las moléculas de formaldehído en el aire. Los usuarios pueden colocar bolsas de carbón activado en varios lugares de la habitación, sin embargo, es necesario reemplazarlas periódicamente porque cuando se satura, el carbón activado puede liberar de nuevo las sustancias absorbidas.
Para las familias que tienen acuarios o acuarios, los expertos dicen que el formaldehído se disuelve fácilmente en el agua. Se puede utilizar una bomba de aire para aumentar el intercambio entre el aire y el agua, ayudando a que una parte del formaldehído se disuelva en el agua del acuario. Sin embargo, para mantener la eficiencia, es necesario cambiar el agua periódicamente. Esta es solo una medida de apoyo y no puede reemplazar la ventilación o el uso de materiales de bajas emisiones.