Según los expertos, la causa no solo proviene de los alimentos avariados, sino que también está relacionada con los hábitos de conservación y las prácticas de higiene incorrectas.
Una de las causas comunes son los alimentos que no están bien cubiertos. Los alimentos con olor fuerte como mariscos, cebollas, ajo, durian o alimentos cocidos, si no se conservan en recipientes herméticos, el olor se extenderá por todo el refrigerador. Los alimentos caducados o las verduras marchitas, incluso una pequeña cantidad, también pueden causar un olor prolongado.
El refrigerador puede convertirse en un ambiente de crecimiento de bacterias si la humedad es alta o la temperatura no es adecuada. Estas bacterias no solo causan olor, sino que también pueden afectar la calidad de los alimentos. Por lo tanto, controlar la temperatura de 1 a 4°C y la higiene periódica es muy importante.
Otra causa que a menudo se pasa por alto es la bandeja de agua detrás del refrigerador. Este es un lugar donde el agua se condensa y se acumula durante mucho tiempo, creando fácilmente olor si no se limpia. Además, las juntas de goma en la puerta del refrigerador también pueden acumular suciedad y moho, causando un olor desagradable.
Según las recomendaciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, los usuarios deben revisar los alimentos semanalmente, limpiar el refrigerador con una solución de bicarbonato de sodio o vinagre diluido y eliminar los alimentos viejos para limitar el olor.
Para mantener el refrigerador siempre limpio y sin olor, los expertos también recomiendan colocar una caja de bicarbonato de sodio, posos de café o carbón activado en el refrigerador. Estos ingredientes ayudan a absorber el olor de manera efectiva, manteniendo los alimentos frescos por más tiempo.