Rusia ha propuesto repetidamente recibir uranio altamente enriquecido (HEU) de Irán desde que estalló el conflicto entre Estados Unidos, Israel y Teherán a finales de febrero de 2026. Sin embargo, según el Kremlin, esta iniciativa aún no está sobre la mesa de negociaciones, principalmente porque Estados Unidos no está interesado.
¿Cuál es la propuesta de Rusia?
Según estimaciones de la Organización Internacional de la Energía (OIEA), Irán posee actualmente alrededor de 440 kg de uranio enriquecido hasta en un 60%, un nivel mucho más alto que la demanda civil (solo el 3-5%). Este material se almacena principalmente en instalaciones nucleares como Natanz e Isfahan, que fueron atacadas en 2025.
La propuesta de Rusia es transportar y almacenar esta cantidad de uranio fuera de Irán, con el fin de reducir el riesgo de escalada nuclear. La corporación estatal rusa de energía nuclear Rosatom afirma tener suficiente capacidad para llevar a cabo esta tarea, enfatizando la experiencia de la cooperación a largo plazo con Teherán.
Los expertos creen que, técnicamente, Rusia es totalmente capaz de manejar y transportar HEU, aunque este proceso en condiciones de conflicto será muy complejo. Las operaciones requerirán una estrecha coordinación entre las partes interesadas para evitar riesgos de seguridad y accidentes.
Campaña compleja sin precedentes
Uno de los mayores desafíos es el estado real de este uranio. Debido a que las instalaciones nucleares de Irán han sido bombardeadas, es extremadamente difícil recolectar y determinar con precisión el volumen restante.
Los expertos opinan que, si se despliega, esta podría convertirse en la campaña de reubicación de uranio más compleja de la historia. No solo es necesario garantizar la seguridad del transporte, sino que las partes también deben abordar el riesgo de contaminación, pérdida de materiales y tensiones geopolíticas.
Sin embargo, muchas opiniones sugieren que este problema no es imposible de resolver. Con la participación del OIEA y los países intermediarios, el proceso de control, supervisión y manejo puede diseñarse para minimizar los riesgos.
¿Por qué Rusia?
Una de las principales razones por las que la propuesta de Rusia ha llamado la atención es el nivel de confianza entre Moscú y Teherán.
Rusia también tiene experiencia práctica en el procesamiento de uranio altamente enriquecido. En el pasado, Moscú cooperó con Washington para convertir cientos de toneladas de uranio de la época soviética en combustible para las centrales nucleares estadounidenses.
Las relaciones nucleares entre Rusia e Irán también tienen una larga historia, como el proyecto de la central nuclear de Bushehr, donde trabajaron cientos de expertos rusos.

Aunque Estados Unidos, Europa o China tienen capacidades técnicas similares, Rusia todavía se considera la opción más adecuada para Irán en el contexto actual.
El misterio llamado Donald Trump
Aunque es técnicamente factible, el futuro de esta propuesta sigue dependiendo en gran medida de la decisión política de Washington. La administración del presidente Donald Trump no muestra signos de apoyo, mientras que el verdadero objetivo de Estados Unidos en el conflicto con Irán sigue siendo muy controvertido.
Algunos expertos creen que la iniciativa de Rusia podría convertirse en una solución intermedia para ayudar a reducir las tensiones y allanar el camino para las negociaciones. Sin embargo, cuando las partes no hayan llegado a un consenso estratégico, todos los escenarios se detendrán en el nivel potencial.
En el contexto de la continua agitación en Oriente Medio, la propuesta de Rusia muestra que el juego nuclear no es solo un problema militar, sino también un problema diplomático complejo.