Primero, debes elegir el tipo de batata adecuado. La batata de miel, la batata morada o la batata amarilla son adecuadas para asar porque tienen dulzura natural y textura suave. Al elegir batatas, debes priorizar los tubérculos moderados, no demasiado grandes para que las batatas cocinen uniformemente y mantengan la humedad en el interior.
Después de lavar, no debes pelar porque la cáscara ayuda a mantener la humedad de la batata al asar. Puedes usar un tenedor para hacer algunos agujeros suaves en la superficie de la batata para que salga el vapor, ayudando a que la batata cocine de manera más uniforme. Un pequeño consejo es remojar la batata en agua salada diluida durante unos 10-15 minutos, luego secarla antes de ponerla en la olla para freír. Este método ayuda a que la batata esté más tierna y dulce al asar.
La temperatura y el tiempo también son muy importantes. Se debe calentar la olla para freír a 180 grados C durante unos 3-5 minutos antes de asar. Luego, asar la batata a 180-200 grados C durante 25-35 minutos dependiendo del tamaño. Durante el proceso de asado, se debe voltear la batata 1-2 veces para que esté uniformemente cocida y la cáscara dorada sea hermosa.
Si quieres que la batata sea más fragante, puedes aplicar una fina capa de aceite o envolver la batata en papel de aluminio durante los primeros 15 minutos, luego abrir el papel de aluminio para que la batata tenga un buen color. Cuando la batata esté cocida, dejar enfriar durante unos 5 minutos antes de disfrutarla, la batata estará más tierna y dulce.
Con estos sencillos trucos, puedes hacer papas asadas en una olla frita sin aceite deliciosas, suaves, flexibles y que no se sequen en casa.