La carrera por construir infraestructura de inteligencia artificial (IA) está entrando en una nueva etapa cuando Meta decidió ampliar la cooperación a largo plazo con Broadcom para desarrollar generaciones de chips de IA personalizados.
El acuerdo se extiende hasta 2029, lo que demuestra la gran ambición de Meta de ser autónoma en la capacidad de computación y reducir la dependencia de los proveedores de chips externos.
Según el anuncio, ambas partes se comprometieron a construir una infraestructura informática con una capacidad inicial superior a 1 gigavatio, equivalente a la cantidad de electricidad suministrada a unos 750.000 hogares en Estados Unidos.
Esto se considera el primer paso en la estrategia de expansión a una escala de muchos gigavatios, con el objetivo de satisfacer las enormes necesidades de computación de los modelos de IA de nueva generación.
El líder de Meta, Mark Zuckerberg, dijo que esta cooperación es la base para que la empresa construya un "sistema informático gigante", sirviendo al objetivo de desarrollar "superinteligencia personal" para miles de millones de usuarios en todo el mundo.
En el contexto de que la IA juega un papel cada vez más central en los productos digitales, la capacidad de infraestructura se convierte en un factor decisivo en la posición competitiva de los gigantes tecnológicos.
La tendencia a diseñar chips por sí mismos se está extendiendo en la industria tecnológica. Además de Meta, corporaciones como Google o Amazon también están impulsando el desarrollo de chips propios para reducir costos y evitar la dependencia de proveedores como Nvidia, que dominan el mercado de chips de IA con precios altos y oferta limitada.
En esta ola, Broadcom surgió como una de las empresas más beneficiadas. La empresa no solo participa en el diseño de chips personalizados para clientes, sino que también proporciona soluciones de infraestructura de software adjuntas.
Además, la tecnología de red Ethernet de Broadcom será utilizada por Meta para conectar grupos de computadoras de IA a gran escala, lo que ayudará a aumentar el rendimiento de procesamiento y optimizar el funcionamiento.
Por parte de Meta, la empresa está implementando su propio programa de desarrollo de chips llamado Meta Training and Inference Accelerator (MTIA).
La primera generación, la MTIA 300, se puso en funcionamiento para servir al sistema de clasificación y propuesta de contenido. Se espera que tres versiones posteriores se lancen antes de 2027, centrándose en las tareas de inferencia, que es la etapa en la que la IA procesa y responde a las solicitudes de los usuarios en tiempo real.
Junto con los cambios tecnológicos, Meta también está ajustando el personal de alto nivel. La miembro del consejo de administración Tracey Travis no se presentará a la reelección en la próxima junta de accionistas, marcando un cambio en el aparato de liderazgo a medida que la empresa entra en una fase de fuerte inversión en IA.
Los analistas opinan que la expansión de la cooperación de Meta con Broadcom no solo tiene como objetivo acelerar el desarrollo de la IA, sino que también muestra una estrategia a largo plazo desde el control de toda la cadena de valor, desde el hardware hasta el software.
En la carrera global de la IA, las empresas que poseen una infraestructura de computación a gran escala y flexible tendrán una ventaja superior.