El modelo llamado SpecCLIP utiliza inteligencia artificial para procesar datos recopilados por telescopios. Este logro muestra el gran potencial de la IA para procesar e integrar enormes conjuntos de datos astronómicos.
Los datos recopilados de los telescopios, también conocidos como espectroscopia estelar, contienen información característica sobre cada estrella, incluida la temperatura, la composición química y la gravedad superficial, según informó Xinhua.
A través del análisis espectral, los astrónomos pueden rastrear la historia evolutiva de la Vía Láctea desde su formación hasta ahora.
Sin embargo, los investigadores se enfrentan a un gran desafío. Los telescopios Lamost de China o el satélite Gaia de Europa recopilan datos espectroscópicos de diferentes maneras. Este conjunto de datos es heterogéneo, lo que dificulta la combinación directa para el análisis a gran escala.
Para superar esa barrera, el equipo de investigación de la Estación Nacional de Observación Astronómica de la Academia China de Ciencias, junto con otras unidades, introdujo en el campo de la astronomía conceptos similares al modelo de lenguaje grande. Crearon un sistema de IA capaz de autoaprender datos espectroscópicos de diversas fuentes.
Según Huang Yang de la Universidad de la Academia China de Ciencias, SpecCLIP actúa como un "traductor". Gracias a esto, los científicos pueden realizar fácilmente análisis combinados, sincronización y conversión de datos entre equipos y proyectos de encuesta.
Actualmente, SpecCLIP se ha incluido en muchos nuevos programas de investigación. Por ejemplo, en el proyecto de búsqueda de planetas similares a la Tierra, este sistema ayuda a los científicos a analizar con precisión las características de las estrellas con planetas orbitantes. Gracias a ello, acorta el tiempo de selección y aumenta la posibilidad de encontrar planetas con condiciones adecuadas para la vida.