Uber está persiguiendo una ambiciosa estrategia a largo plazo para convertir la red de millones de conductores en todo el mundo en un sistema de sensores móviles, con el objetivo de recopilar datos reales para servir a la industria de coches autónomos e inteligencia artificial.
Esta información fue revelada por Praveen Neppalli Naga, Director de Tecnología de Uber, en el evento StrictlyVC organizado por TechCrunch en San Francisco el 30 de abril de 2026.
Según Praveen Neppalli Naga, este es un desarrollo natural del programa AV Labs, una iniciativa que Uber anunció a principios de año para investigar y recopilar datos para vehículos autónomos.
Actualmente, AV Labs opera un equipo de vehículos especializados equipados con sensores separados, completamente separados de la red de conductores de Uber.
Sin embargo, el objetivo a largo plazo de la empresa es ampliar la escala integrando sensores directamente en los coches de los conductores. Si solo una pequeña parte de estos millones de vehículos se convierte, Uber podría crear un enorme sistema de recopilación de datos, que supera con creces la capacidad de cualquier empresa de coches autónomos.
Según el Sr. Naga, el mayor cuello de botella de la industria de coches autónomos hoy en día ya no es la tecnología de plataforma, sino los datos.
Las empresas necesitan recopilar información de innumerables situaciones reales desde intersecciones concurridas hasta áreas escolares en diferentes horarios para capacitar modelos de IA.
Sin embargo, el despliegue de un número suficiente de vehículos para recopilar estos datos requiere costos muy elevados, superando la capacidad de muchas empresas.
En este contexto, Uber ve la oportunidad de convertirse en una "capa de datos" para todo el ecosistema de coches autónomos.
Esto también se considera un paso estratégico, especialmente cuando la empresa ha abandonado la ambición de desarrollar coches autónomos propios hace muchos años. Esta decisión fue controvertida, ya que muchas opiniones temen que Uber pueda perder gradualmente su posición si los coches autónomos se vuelven populares.
Para fortalecer su nuevo papel, Uber ha cooperado con unas 25 empresas de coches autónomos, incluida Wayve en Londres. Junto con eso, la compañía está construyendo una plataforma llamada "nube de coches autónomos", que almacena y etiqueta datos de sensores para que los socios puedan acceder, consultar y utilizarlos durante la formación del modelo.
No solo se detiene en proporcionar datos, este sistema también permite a las empresas probar sus modelos en "modo de sombra". Es decir, los algoritmos pueden funcionar en paralelo con los viajes reales de Uber para simular cómo reaccionará un coche autónomo, sin necesidad de sacar el vehículo autónomo a la carretera.
Con la ventaja de poseer datos a gran escala y haber invertido en muchas empresas de coches autónomos, Uber puede crear un apalancamiento significativo en la industria.