La cafeína actúa sobre el sistema nervioso central, aumentando el estado de alerta y estimulando la actividad del sistema nervioso simpático.
En términos metabólicos, la cafeína puede promover la movilización de ácidos grasos para generar energía. Esta es la razón por la que esta sustancia activa suele aparecer en los productos de apoyo al movimiento y control de peso.
Sin embargo, la capacidad de aumentar la movilización de grasa no significa reducir la grasa corporal.
La cafeína no proporciona proteínas ni los aminoácidos necesarios para construir el tejido muscular. Por lo tanto, beber café no puede reemplazar una dieta rica en proteínas o nutrientes necesarios para el proceso de recuperación.
Los efectos beneficiosos de la cafeína en el objetivo del aumento muscular son principalmente indirectos: ayuda a despertar, reduce la fatiga y, en algunos casos, mejora la fuerza, la potencia o la capacidad de mantener la intensidad del ejercicio.
Cuando la calidad del entrenamiento mejora y se mantiene durante mucho tiempo, los músculos reciben la estimulación necesaria para adaptarse y desarrollarse.
Por lo tanto, para las personas que hacen ejercicio en el gimnasio, el café debe considerarse una herramienta de apoyo para la sesión de entrenamiento y no un alimento para aumentar la masa muscular.
La cafeína suele tener un efecto claro cuando se usa antes del ejercicio. Sin embargo, no debes beber muchas tazas de café seguidas por ello.
Los estudios deportivos suelen utilizar cafeína por peso, con niveles de alrededor de 3-6 mg/kg en muchos experimentos de rendimiento. Sin embargo, esta es una dosis de investigación y no significa que la gente necesite alcanzar este nivel bebiendo café.
El contenido de cafeína en una taza de café varía mucho según el tipo de grano, el método de tostado, el método de mezcla y el tamaño de la taza. Por lo tanto, los nuevos usuarios deben empezar con una cantidad baja para evaluar la reacción del cuerpo.
Una taza de café negro moderada antes de la sesión de entrenamiento puede ser una opción más sencilla que usar suplementos de cafeína de alta dosis.
El café negro casi no proporciona mucha energía. Pero si se añade más azúcar, leche condensada, crema, jarabe o rellenos, la cantidad de calorías de una taza de café puede aumentar significativamente.
Para las personas que están perdiendo grasa, se debe priorizar el café negro o el café bajo en azúcar, y al mismo tiempo controlar la energía total de todo el día.