Quedarse despierto hasta tarde, dormir hasta tarde
Uno de los cambios más comunes los fines de semana es acostarse más tarde. Muchas personas se quedan despiertas hasta tarde y luego se duermen a la mañana siguiente pensando que pueden compensar completamente la falta de sueño durante la semana.
Sin embargo, la investigación científica muestra que el cuerpo no solo necesita suficientes horas de sueño, sino que también se ve afectado por el momento y la regularidad del sueño.
El hábito de quedarse despierto muy tarde los viernes y sábados por la noche y luego dormir hasta el mediodía puede no ser una buena opción para el proceso de regulación del azúcar en sangre.
Come más y come alimentos ricos en azúcar
Los fines de semana también son cuando aparecen más fiestas, fiestas de barbacoa, comida rápida, pasteles y refrescos.
Una o dos comidas altas en energía no significan necesariamente diabetes, pero la repetición frecuente puede dificultar el proceso de control de los carbohidratos y la ingesta total de energía.
Una dieta poco saludable y la falta de actividad física son factores de riesgo importantes de enfermedades no transmisibles, incluida la hiperglucemia.
Una dieta saludable debe basarse en cuatro principios: suficiente, equilibrada, moderada y diversa; priorizar los alimentos poco procesados, limitar las grasas no saludables, el azúcar libre y la sal.
Poco ejercicio
Después de una semana de trabajo, muchas personas pasan la mayor parte del fin de semana descansando, viendo películas o usando teléfonos.
El descanso es necesario, pero reducir drásticamente el nivel de ejercicio durante muchos días consecutivos puede no ser beneficioso para el metabolismo de la glucosa.
La OMS recomienda a los adultos que mantengan una actividad física regular, con al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada por semana. La actividad física junto con una dieta saludable y el mantenimiento de un peso adecuado son medidas importantes para ayudar a prevenir o retrasar la diabetes tipo 2.
Para las personas con diabetes, la actividad física también es una parte importante del control de la enfermedad. La OMS dice que el control de la glucosa en sangre debe combinar dieta, actividad física y medicamentos cuando sea necesario.
Beber alcohol y cerveza requiere especial precaución
Las reuniones de fin de semana pueden ir acompañadas de bebidas alcohólicas. Para las personas con diabetes, el alcohol puede hacer que el control del azúcar en sangre sea más complejo e interactúe con algunos medicamentos.