Los frijoles negros son una fuente rica, que contiene: antocianinas (pigmentos antioxidantes fuertes), flavonoides y polifenoles, fibra soluble, minerales (magnesio, potasio, hierro).
Según los Institutos Nacionales de Salud, los compuestos polifenólicos de los frijoles negros tienen la capacidad de neutralizar los radicales libres y reducir la inflamación, dos factores estrechamente relacionados con el daño hepático y renal.
Según la Organización Mundial de la Salud, el estrés oxidativo y la inflamación crónica son causas importantes de hígado graso, insuficiencia renal y trastornos metabólicos.
Las antocianinas en los frijoles negros son un grupo de antioxidantes fuertes. Muchos estudios publicados en PubMed muestran que las antocianinas pueden:
Disminución de las enzimas hepáticas;
Protege las células hepáticas del daño causado por los radicales libres;
Limita la acumulación de grasa en el hígado.
Este mecanismo es especialmente importante en la prevención de la hígado graso, una enfermedad cada vez más común.
Los polifenoles de los frijoles negros ayudan a mejorar el metabolismo de las grasas, reduciendo la acumulación de triglicéridos en el hígado. Esto contribuye a reducir la presión metabólica y mejorar la función hepática a largo plazo.
Los frijoles negros tienen un alto contenido de potasio y agua cuando se cocinan en té, lo que ayuda a aumentar la cantidad de orina y ayuda a los riñones a eliminar los residuos.
Según la National Kidney Foundation, mantenerse hidratado y con electrolitos ayuda a mejorar la función de filtración y reducir el riesgo de formación de cálculos renales.
Los flavonoides en los frijoles negros tienen efectos antiinflamatorios, ayudan a reducir el daño microscópico en los glomérulos renales y limitan la progresión de la enfermedad renal crónica.
Muchos estudios nutricionales también han registrado que una dieta rica en polifenoles puede ayudar a reducir el estrés oxidativo en los riñones.
Un factor importante que afecta a los riñones es el azúcar en sangre. Los frijoles negros tienen un índice glucémico bajo y un alto contenido de fibra.
Esto ayuda a estabilizar la glucosa en sangre, un factor importante en la prevención de complicaciones renales debidas a la diabetes.
El té de frijol negro generalmente se prepara tostando ligeramente frijoles negros, hirviendo agua para beber en lugar de té.
Este método ayuda a retener la mayor parte de los polifenoles y las antocianinas, al tiempo que aumenta el sabor fácil de beber en verano.
Se pueden usar 1-2 vasos/día; beber caliente o para refrescarse.
Aunque tiene muchos beneficios, hay que tener en cuenta que no debe sustituir los medicamentos para tratar enfermedades hepáticas y renales; no abusar (puede causar hinchazón debido a la alta fibra).
Las personas con insuficiencia renal grave deben consultar a un médico (debido al contenido de potasio).
Para proteger el hígado y los riñones de forma sostenible, es necesario combinar una dieta saludable, beber suficiente agua y mantener un estilo de vida científico.