Repollo
Las verduras crucianas están relacionadas con la reducción del riesgo de algunos tipos de cáncer. Por otro lado, el repollo también tiene un efecto protector en el hígado. Esta verdura apoya el proceso de desintoxicación natural del hígado. Un estudio sobre "Verduras crucianas y riesgo de cáncer en humanos - evidencia epidemiológica..." publicado en Pubmed en 2007 descubrió que el consumo de verduras crucianas como el repollo aumenta la actividad de las enzimas de desintoxicación de fase II en el hígado.
Coliflor
El brócoli, una verdura crucífera, también mostró importantes resultados en la mejora de la función hepática. Un ensayo (publicado en Pubmed) aleatorio, doble ciego y controlado con placebo en 2015 mostró que el extracto de brotes de brócoli redujo significativamente los niveles de ALT y gamma-glutamil transpeptidasa (γ-GTP) en hombres con hígado graso, lo que ayudó a mejorar la función hepática. La capacidad del brócoli para mejorar la actividad de las enzimas de desintoxicación ha convertido este alimento en un alimento básico en la dieta de las personas con enfermedad hepática.
Cebolla
Las cebollas son ricas en antioxidantes como la quercetina, que tiene beneficios para proteger el hígado. Las propiedades antioxidantes ayudan a combatir el estrés oxidativo, un factor importante que causa daño hepático. Un análisis de síntesis de 2020 publicado en Pubmed muestra que la suplementación con quercetina reduce significativamente los niveles de ALT en pacientes con NAFLD. Las cebollas suelen ser un ingrediente fácil de añadir a muchos platos. No solo son deliciosas y nutritivas, sino que las cebollas también ayudan a apoyar la salud hepática.
Verduras de espinaca (bina)
Las verduras de hoja verde son muy buenas para el hígado. Las espinacas están relacionadas con la reducción del riesgo de cáncer de hígado. Según un análisis de síntesis de 2019 también publicado en Pubmed, consumir muchas verduras de hoja verde, como las espinacas, está relacionado con una reducción del 39% del riesgo de cáncer de hígado.
Se puede añadir espinacas a ensaladas, batidos o platos cocinados para obtener un efecto protector contra las enfermedades hepáticas.
La remolacha es buena para el hígado
Según la información publicada en la página TOI, la remolacha roja es muy beneficiosa para la salud hepática, tiene el efecto de reducir las enzimas hepáticas. Un análisis de síntesis de 2023 mostró que la suplementación con jugo de remolacha roja reduce significativamente las enzimas hepáticas alanina aminotransferasa (ALT) y aspartato aminotransferasa (AST), estos son los principales signos de estrés hepático en pacientes con NAFLD.
La remolacha roja también ayuda a mejorar la condición de hígado graso (condición de exceso de grasa en el hígado). Incluir remolacha roja en la dieta puede ayudar a que el hígado esté más sano.