Las nueces de nogal son un tipo de nuez con bajo contenido de purinas, y también ricas en ácidos grasos poliinsaturados, especialmente omega-3 de origen vegetal (ALA), fibra, vitamina E y muchos compuestos de polifenol.
Las nueces contienen mucha ellagitanina, flavonoides y antioxidantes que tienen la capacidad de reducir el estrés oxidativo y las reacciones inflamatorias en estudios preclínicos.
Un punto notable es que las nueces pueden ayudar a controlar el ácido úrico de forma indirecta. Las personas con ácido úrico alto a menudo tienen sobrepeso, obesidad o síndrome metabólico simultáneamente.
Elegir bocadillos ricos en grasas insaturadas y fibra ayuda a prolongar la sensación de saciedad, limitar comer demasiado en las comidas principales y reducir la necesidad de usar alimentos procesados ricos en azúcar.
Este es un factor importante porque se ha demostrado que las bebidas que contienen fructosa y los alimentos ricos en azúcar aumentan el riesgo de aumento del ácido úrico.
Para maximizar los beneficios, los nutricionistas recomiendan comer solo unos 25-30 g de nueces al día, lo que equivale a 6-8 mitades de nueces.
Esta es una dieta que es suficiente para proporcionar grasas saludables sin aumentar demasiada energía. Se deben usar nueces integrales, sin sal ni azúcar, para evitar aumentar los niveles de sodio y calorías.
Una combinación sencilla es usar nueces con yogur natural o una pequeña porción de frutas bajas en azúcar como fresas, arándanos o manzanas. Esta combinación añade proteínas, fibra y compuestos antioxidantes, y también ayuda a que las meriendas sean más equilibradas.
Por el contrario, las personas con ácido úrico alto no deben comer nueces tostadas con mantequilla, cubiertas de caramelo o combinadas con dulces. Estos productos suelen contener muchos azúcares añadidos y grasas saturadas, lo que puede perder los beneficios inherentes de este tipo de nueces.
Además de elegir los bocadillos adecuados, los expertos en reumatismo recomiendan que los pacientes mantengan un peso saludable, beban suficiente agua, limiten el alcohol, reduzcan la carne roja, los órganos internos de animales y las bebidas azucaradas.
Estas siguen siendo las medidas más probatorias para ayudar a controlar el aumento de ácido úrico y prevenir los ataques de gota recurrentes.