Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los alimentos ricos en fibra, antioxidantes y compuestos biológicos naturales juegan un papel importante en el mantenimiento de la función metabólica del hígado y el intestino después de las etapas de alimentación excesiva.
El hígado es el principal órgano de desintoxicación del cuerpo, responsable de metabolizar el alcohol, los medicamentos y las sustancias nocivas en formas menos tóxicas para su eliminación a través de la bilis y la orina.
La OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) enfatizan que no hay alimentos que "desintoxiquen rápidamente", pero una dieta rica en plantas puede reducir la carga de la oxidación y la inflamación, apoyando así el proceso de autolimpieza del cuerpo.
La calabaza amarga es una de las verduras y frutas tradicionales que se han estudiado mucho por su capacidad para apoyar el metabolismo y la salud hepática.
La calabaza amarga contiene muchos polifenoles, flavonoides y carantinas, compuestos con fuertes propiedades biológicas.
Un punto notable de la calabaza amarga es su efecto positivo en el azúcar en sangre y los lípidos en sangre. Muchos estudios nutricionales citados por la Asociación Americana de Diabetes (ADA) muestran que la calabaza amarga puede mejorar la sensibilidad a la insulina gracias a ingredientes activos similares a la insulina natural.
La calabaza amarga proporciona fibra soluble e insoluble, que ayuda a aumentar el peristaltismo intestinal y promueve la eliminación de residuos a través del tracto digestivo.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), una dieta rica en fibra ayuda a reducir el estreñimiento, apoya el microbioma intestinal y reduce la absorción del exceso de grasa. Este es un mecanismo de desintoxicación natural, sostenible y seguro.
Para aprovechar los beneficios de la calabaza amarga, los nutricionistas recomiendan:
Comer fresco o procesar ligeramente: melón amargo hervido, al vapor, salteado rápidamente con un poco de aceite para retener los ingredientes activos.
Jugo de melón amargo diluido: usar 2-3 veces por semana, evitar beber demasiado espeso o demasiado.
Combina proteínas y grasas saludables (pescado, tofu, aceite de oliva) para reducir la irritación digestiva y estabilizar el azúcar en sangre.
Las personas con enfermedades estomacales, presión arterial baja o mujeres embarazadas deben consultar a un profesional médico antes de usarlo con regularidad.