Rico en antioxidantes, ayuda a reducir la inflamación
La inflamación crónica y el estrés oxidativo pueden hacer que el cuerpo tenga antojo de dulces y alimentos ricos en energía, lo que aumenta el riesgo de trastornos metabólicos. El repollo contiene mucha vitamina C, vitamina E, flavonoides y glucosinolato, compuestos que ayudan a combatir la oxidación, reducir la inflamación y proteger las células del daño.
Suplemento de fibra, crea una sensación de saciedad duradera
En aproximadamente 100 g de repollo crudo hay casi 2 g de fibra. La fibra ayuda a ralentizar la absorción de azúcar en la sangre, apoya la estabilidad del azúcar en sangre y prolonga la sensación de saciedad, lo que ayuda a controlar el peso de manera más efectiva. Esta es también una verdura baja en calorías pero buena para la digestión y puede contribuir a mejorar la sensibilidad a la insulina.
Apoya la estabilización del azúcar en sangre
Consumir demasiados alimentos procesados, azúcares añadidos y carbohidratos refinados dificulta fácilmente que el cuerpo controle la glucosa, lo que aumenta la acumulación de exceso de grasa. Mientras tanto, el repollo tiene un índice glucémico bajo, bajo en carbohidratos y rico en nutrientes, por lo que es adecuado para una dieta que apoya la pérdida de peso y mantiene la salud metabólica.
Para aumentar la eficacia de la pérdida de peso, se debe combinar una dieta saludable con ejercicio regular como caminar, andar en bicicleta o nadar. Dormir lo suficiente y reducir el estrés también contribuye a controlar las hormonas del hambre y limitar los antojos.
Además del repollo, debe aumentar las verduras de hoja verde, las frutas, los cereales integrales, las nueces y los frijoles para complementar la fibra y los antioxidantes para el cuerpo. Los adultos pueden comer repollo unas 2-3 veces por semana. Sin embargo, las personas con enfermedad renal o trastornos de la tiroides deben consultar a un médico antes de usarlo con regularidad.