La pechuga de pollo es elegida por muchas personas que hacen ejercicio porque proporciona una cantidad significativa de proteína pero relativamente poca grasa cuando se quita la piel y se procesa sin agregar mucho aceite, mantequilla o salsa.
Las fuentes de proteínas magras como el pechuga de pollo pueden ser útiles en una dieta para perder peso. En lugar de perder peso comiendo solo verduras o eliminando la mayoría de los alimentos ricos en proteínas, los comensales pueden distribuir las fuentes de proteínas de manera razonable en las comidas principales para controlar la energía y proporcionar materias primas para los músculos.
Es necesario evitar entender que comer mucha pechuga de pollo aumentará el músculo y reducirá el peso.
Una dieta rica en proteínas, en comparación con una dieta con una cantidad normal de proteínas, generalmente implica perder peso, cintura y masa grasa, y al mismo tiempo aumentar ligeramente la masa magra. Sin embargo, la eficacia aún se ve afectada por la ingesta total de energía y la composición de toda la dieta.
En otras palabras, si comes pechuga de pollo pero la cantidad total de calorías del día sigue superando las necesidades del cuerpo, el peso aún puede aumentar.
Por el contrario, si se reduce la energía demasiado profundamente, el cuerpo puede reducir tanto la grasa como la masa muscular. La proteína es parte de la estrategia, no el único factor que determina el resultado.
El método de preparación puede determinar significativamente el valor del plato. La pechuga de pollo hervida, al vapor, cocida en sartén con una cantidad moderada de aceite o asada son formas fáciles de controlar la cantidad de grasa añadida.
Por el contrario, el pechuga de pollo frita con aceite, piel de pollo, pan rallado o salsa de crema, salsa dulce pueden aumentar significativamente la energía total del plato.
La OMS recomienda reducir las grasas saturadas y las grasas trans, y priorizar las fuentes de proteínas magras. Por lo tanto, al comer carne de ave, se debe quitar la piel y limitar la grasa visible.
Una comida adecuada no debe incluir solo carne. Se puede combinar pechuga de pollo con verduras, legumbres, cereales integrales y una cantidad adecuada de grasas insaturadas. La OMS enfatiza que una dieta saludable necesita una variedad de alimentos y no debe depender de una sola fuente de proteínas.
Por lo tanto, el pechuga de pollo sin piel puede ser un tipo de carne que se debe priorizar regularmente si el objetivo es aumentar la cantidad de proteínas pero aún así controlar fácilmente la energía, pero no es necesario comerla exclusivamente todos los días. Se puede alternar con pescado, huevos, fuentes de proteínas lácteas y vegetales para una dieta más diversa.