Los niveles reales de cafeína varían mucho entre los tipos de café. Una taza de café normal puede contener una cantidad significativa de cafeína, mientras que el espresso, el café tostado fuerte, el café instantáneo o el café preparado por diferentes métodos tienen niveles diferentes.
Para las personas con presión arterial alta, una forma más cautelosa es comenzar con una taza pequeña, controlar la reacción del cuerpo y evitar aumentar la cantidad solo porque piensan que el café es beneficioso para el corazón.
No solo la cafeína, sino también lo que se agrega a una taza de café también afecta la salud cardiovascular y el metabolismo.
Estudios sobre café negro con cafeína, sin azúcar, edulcorantes, aromatizantes o ingredientes adicionales, registraron una relación con un menor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca en algunos grupos.
Por el contrario, añadir más azúcar, jarabe aromatizado, crema o ingredientes ricos en energía puede reducir los beneficios potenciales del café.
Por lo tanto, las personas con presión arterial alta deben priorizar el café negro o el café con muy poco azúcar. El café con leche y azúcar, el café con jarabe o las bebidas de café "de postre" pueden proporcionar una gran cantidad de azúcar y energía, lo que no es adecuado para personas que necesitan controlar su peso, azúcar en sangre y riesgo cardiovascular.
Otro problema que a menudo se pasa por alto es el sueño. La cafeína puede causar mareos, palpitaciones o trastornos del sueño en personas sensibles. Mientras tanto, un sueño deficiente no es beneficioso para controlar la presión arterial.
Por lo tanto, las personas con presión arterial alta deben priorizar la toma de café por la mañana o a primera hora de la tarde, evitando tomarlo al final de la tarde y por la noche si descubren que la cafeína afecta el sueño.
Por lo tanto, las personas con presión arterial alta no necesariamente tienen que dejar el café por completo, pero deben beberlo en cantidades moderadas, priorizando el café bajo o sin azúcar, evitando beberlo justo antes de medir la presión arterial y no usar demasiada cafeína cuando la presión arterial no está controlada.
Si cada vez que bebes café aparece presión arterial alta clara, palpitaciones, dolor en el pecho o insomnio, debes hablar con tu médico para determinar la cantidad adecuada de cafeína.
Lo más importante es que el café es solo una pequeña parte del estilo de vida; no se debe usar café en lugar de medicamentos para bajar la presión arterial ni suspender arbitrariamente los medicamentos que se están tratando.
La información en el artículo es solo para referencia, no sustituye al diagnóstico o tratamiento médico. Debe comunicarse directamente con su médico para obtener asesoramiento preciso y adecuado a su estado de salud.