Las personas con presión arterial alta pueden incluir las semillas de chía en el desayuno o los tentempiés.
Una forma sencilla es remojar las semillas de chía en agua durante unos 10-20 minutos para que absorban el agua, formen un gel y luego usarlas con yogur natural, avena o batidos sin azúcar.
No es necesario utilizar grandes cantidades. Algunos ensayos clínicos utilizan entre 30 y 35 g de semillas de chía al día.
Para los nuevos usuarios, se debe empezar con una cantidad pequeña y aumentar gradualmente dependiendo de la tolerancia. Las semillas de chía son ricas en fibra, por lo que comer demasiado de repente puede causar hinchazón, hinchazón o cambios en el movimiento intestinal. Más importante aún, es necesario beber suficiente agua al aumentar la cantidad de fibra.
Las semillas de chía proporcionan fibra y ácido alfa-linolénico (ALA), una forma de ácido graso vegetal omega-3. Estos ingredientes pueden contribuir a crear efectos beneficiosos para la salud cardiovascular.
Las semillas de chía pueden afectar a muchos procesos relacionados con el metabolismo lipídico, la inflamación y la función vascular, aunque el mecanismo específico para la presión arterial aún necesita más investigación.
En particular, la fibra en las semillas de chía también es consistente con los principios de una dieta saludable para personas con presión arterial alta. Aumentar la ingesta de fibra en la dieta puede ayudar a controlar la presión arterial.
El uso puede determinar si las semillas de chía son realmente adecuadas para personas con presión arterial alta o no.
Las semillas de chía remojadas en agua o combinadas con yogur natural serán completamente diferentes de mezclarlas con leche condensada, azúcar, jarabe o bebidas azucaradas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos limiten el sodio a menos de 2.000 mg/día, lo que equivale a menos de 5 g de sal/día. La OMS también enfatiza que una dieta saludable debe priorizar los alimentos bajos en sodio, bajos en azúcar libre y bajos en grasas no saludables.
Por lo tanto, una opción adecuada podría ser semillas de chía en agua + yogur natural + fruta fresca, o semillas de chía + avena + leche natural.
Este método aumenta la fibra y limita el azúcar y la sal, factores importantes en la dieta para controlar la presión arterial.