Solo bebe agua cuando tengas sed.
Un concepto erróneo común es que solo se bebe agua cuando se siente sed. Sin embargo, la sensación de sed suele aparecer cuando el cuerpo ha comenzado a tener una ligera deficiencia de agua. Si esta condición se repite con frecuencia, los riñones pueden tener que funcionar en condiciones de insuficiencia de líquido, soportando silenciosamente más presión.
Los riñones deben recibir agua regular y suficiente. La forma sencilla de controlar es observar el color de la orina, idealmente amarillo pálido, no demasiado claro pero tampoco oscuro.
Todas las bebidas pueden reemplazar el agua filtrada.
Algunas personas piensan que el café, el té o el jugo de frutas pueden reemplazar el agua filtrada para proporcionar suficiente agua al cuerpo. De hecho, estas bebidas que contienen cafeína o azúcar no pueden reemplazar completamente el agua filtrada, sino que incluso pueden hacer que el cuerpo se deshidrate más rápido, obligando a los riñones a aumentar la actividad para compensar la cantidad de líquido faltante.
Además del agua filtrada, los tés de hierbas como el té de diente de león, el té de tầm ma, el jugo de arándano rojo sin azúcar y el jugo de limón diluido son bebidas saludables que pueden apoyar la salud renal.
Beba tanta agua como sea posible.
Otro concepto erróneo es beber tanta agua como sea posible. De hecho, la sobrehidratación puede causar desequilibrios electrolíticos, obligando a los riñones a tratar el exceso de líquido. La consecuencia es un mayor riesgo de hiponatremia, una condición que puede afectar gravemente al cerebro y otros órganos importantes.
Beber suficiente agua ayuda a mantener la salud general. Perder solo el 1-2% de su peso corporal debido a la deshidratación también puede deteriorar la conciencia, el estado de ánimo y la forma física. En los ancianos, la deshidratación aumenta el riesgo de daño renal, infección del tracto urinario, caídas y delirio. Por el contrario, beber demasiada agua en un corto período de tiempo puede causar hiponatremia, lo que lleva a edema cerebral, convulsiones o coma.