Los pacientes con enfermedad renal que comen más de dos plátanos al día tienen un riesgo de aumento de potasio en sangre aproximadamente un 20% mayor que las personas que no comen muchos plátanos. Por lo tanto, las personas con azúcar en sangre alto no solo deben prestar atención al índice glucémico, sino también prestar atención a la función renal y al equilibrio electrolítico al elegir frutas.
Además, comer plátanos con regularidad también puede afectar el proceso de seguimiento del azúcar en sangre y el ajuste de los medicamentos. Muchos pacientes se basan en los índices de azúcar en sangre después de comer o en dispositivos de seguimiento continuo del azúcar en sangre para determinar la dosis adecuada de medicamento. Si no se tiene en cuenta la cantidad de plátanos que se han comido, el azúcar en sangre puede fluctuar de manera difícil de controlar.
Sin embargo, esto no significa que las personas con diabetes deban abstenerse por completo de los plátanos. Es importante construir una dieta razonable. Cada vez solo debe comer entre mediana y mediana cantidad de plátano. Debe combinarse con alimentos ricos en proteínas o fibra como leche, avena o nueces para ralentizar el proceso de aumento de azúcar en sangre.
Además, se deben priorizar los plátanos ligeramente verdes porque tienen un contenido de azúcar más bajo y causan menos aumentos repentinos de azúcar en sangre. El momento de comer también es muy importante, lo mejor es comer después de las comidas principales en lugar de cuando se tiene hambre para limitar las fluctuaciones del azúcar en sangre. Al mismo tiempo, es necesario controlar la ingesta total de carbohidratos, combinar el ejercicio regular y el cumplimiento del tratamiento con medicamentos para garantizar la seguridad.
Para las personas con función renal deteriorada, enfermedades cardíacas o riesgo de hiperpotasemia, se debe consultar a un médico o nutricionista antes de comer plátanos con regularidad. Las pautas recientes también recomiendan que las personas con niveles altos de azúcar en sangre limiten la cantidad total de fruta al día a unos 200 gramos, priorizando la variedad de frutas en lugar de centrarse en una sola.