El bazo y el estómago se consideran el centro de la actividad digestiva y la absorción de nutrientes. Cuando el bazo y el estómago están débiles, el cuerpo es propenso a experimentar hinchazón, digestión lenta, fatiga, mala alimentación o trastornos metabólicos.
El jengibre es el ingrediente más estudiado. El ingrediente activo gingerol en el jengibre tiene la capacidad de apoyar la motilidad intestinal, reducir la hinchazón y mejorar la velocidad de vaciación del estómago.
El jengibre ayuda a reducir la sensación de indigestión funcional y náuseas gracias a su acción sobre el sistema nervioso digestivo.
El jengibre también contiene muchos compuestos antioxidantes que ayudan a limitar el estrés oxidativo en la mucosa intestinal. Según estudios modernos, el estrés oxidativo prolongado puede afectar la barrera protectora intestinal y aumentar la respuesta inflamatoria, causando así trastornos digestivos y la absorción de nutrientes.
La manzana roja también es un ingrediente que aparece a menudo en los remedios para nutrir el bazo y el estómago de la medicina tradicional china. La manzana roja contiene flavonoides, polisacáridos y antioxidantes relacionados con la actividad inmunológica y el sistema nervioso intestinal.
La avena es un ingrediente que ayuda a que esta fórmula de bebida sea más equilibrada científicamente. La avena es rica en betaglucano, un tipo de fibra soluble que tiene la capacidad de crear gel en el intestino, lo que ayuda a ralentizar la absorción de azúcar y apoya las bacterias intestinales beneficiosas.
Estudios publicados en Food & Function muestran que el beta-glucano puede mejorar las propiedades digestivas y aumentar la actividad antioxidante en el medio intestinal.
Mientras tanto, la miel en pequeñas cantidades ayuda a realzar el sabor y a complementar los polifenoles naturales. Sin embargo, los expertos señalan que no se debe añadir demasiada miel porque puede aumentar la ingesta de azúcar en el cuerpo.
Una receta sencilla incluye: 3-4 rodajas de jengibre fresco; 3 manzanas rojas; 2 cucharadas de avena enrollada; 300 ml de agua caliente; 1 cucharadita de miel.
Cocine a fuego lento durante unos 10-15 minutos y luego beba tibia. Este tipo de agua es adecuada para la mañana o a primera hora de la tarde, especialmente cuando hace frío o el cuerpo está cansado después de comer de forma irregular.
Sin embargo, los nutricionistas también enfatizan que ninguna bebida puede "rejuvenecer el bazo y el estómago rápidamente". La eficacia de las fórmulas naturales suele provenir del uso regular en un estilo de vida saludable, dormir lo suficiente y una dieta equilibrada.