El desayuno no es simplemente comer para aparentar, sino que se debe prestar atención tanto a la calidad como a la cantidad para asegurar suficiente energía, mantener la resistencia y la lucidez durante todo el proceso de trabajo.
En primer lugar, el desayuno en un día frío debe priorizar los alimentos ricos en energía y generadores de calor. Los grupos de carbohidratos complejos como el arroz, el arroz glutinoso, el pan integral, la batata o la avena son opciones importantes porque proporcionan una fuente de energía estable, ayudando a los trabajadores a no pasar hambre rápidamente y evitar la fatiga entre horas.
En comparación con los carbohidratos refinados, los cereales integrales también son ricos en fibra y vitaminas del grupo B, lo que apoya un metabolismo energético más eficiente en condiciones climáticas frías.
Además del almidón, las proteínas juegan un papel esencial en el mantenimiento de la fuerza muscular y la capacidad de trabajo. En las mañanas frías, los trabajadores deben comer alimentos con proteínas fáciles de digerir como huevos, carne magra, pescado, tofu o leche tibia. Los platos familiares como pho, bun, gachas de carne o pan de huevo no solo proporcionan proteínas, sino que también tienen agua caliente, lo que ayuda a calentar el cuerpo, estimular la digestión y crear una sensación cómoda al comenzar un nuevo día.
Las grasas saludables tampoco deben ignorarse, ya que son una fuente de energía concentrada y ayudan al cuerpo a mantener mejor el calor. Una cantidad moderada de aceite vegetal, grasa de pescado, nueces o leche entera en el desayuno ayudará a los trabajadores a tener una mayor resistencia, especialmente cuando tengan que trabajar durante mucho tiempo en ambientes fríos. Sin embargo, es necesario evitar el abuso de grasas malas de alimentos fritos con mucha grasa porque pueden causar fácilmente sobrepeso y reducir la productividad laboral.
El desayuno en un día frío debe incluir verduras y frutas, especialmente tipos ricos en vitamina C como naranjas, mandarinas, guayabas, para aumentar la resistencia. Beber un vaso de agua tibia o un té ligero de jengibre también ayuda a calentar el cuerpo y promover la circulación sanguínea.
Lo más importante es que en los días fríos, los trabajadores necesitan un desayuno completo de carbohidratos, proteínas, grasas saludables y vitaminas. Desayunar correctamente no solo ayuda a combatir el frío, sino que también es una base importante para asegurar la energía, la salud y la eficiencia laboral durante todo el día.