La hierba de limón contiene muchos compuestos bioactivos como citrales, geraniol, flavonoides y polifenoles. Estas sustancias tienen propiedades antioxidantes, que ayudan a neutralizar los radicales libres, factores que contribuyen al daño a las células hepáticas.
Según los investigadores, el estrés oxidativo juega un papel importante en el proceso de formación de hígado graso y muchas enfermedades hepáticas crónicas.
Por lo tanto, una dieta rica en alimentos que contienen antioxidantes puede contribuir a proteger las células hepáticas de los agentes nocivos.
Aunque la mayoría de las pruebas de limoncillo todavía provienen de estudios preclínicos, los resultados iniciales muestran que esta hierba tiene el potencial de ayudar a reducir la inflamación y reducir el daño oxidativo.
En particular, algunos estudios en humanos muestran que el té de hierba de limón es bastante tolerable cuando se usa en cantidades normales durante un corto período de tiempo, sin cambiar los indicadores de función hepática como AST, ALT o bilirrubina en personas sanas.
Para tener un delicioso té de limoncillo, se deben elegir 2-3 ramitas de limoncillo fresco, lavar, machacar y luego cortar en trozos de unos 4-5 cm.
Hierva unos 500-700 ml de agua, agregue limoncillo y cocine a fuego lento durante 10-15 minutos. Luego apague el fuego, deje que el té se infusione durante unos 5 minutos más antes de filtrar el agua para beber.
Puede agregar unas rodajas de jengibre o una rodaja de limón fresco después de que el té esté menos caliente para realzar el sabor. Sin embargo, no debe agregar demasiado azúcar o miel si está controlando su peso o azúcar en sangre.
Aunque sea hierba natural, el té de limoncillo no debe usarse en exceso.
Actualmente no existen recomendaciones internacionales sobre la dosis óptima para el té de hierba de limón, pero los expertos creen que 1-2 tazas al día es un nivel razonable para la mayoría de los adultos sanos.
La medida más eficaz para proteger el hígado sigue siendo controlar el peso, limitar el alcohol, mantener una dieta rica en verduras, frutas, cereales integrales, hacer ejercicio regularmente y controlar bien el azúcar en sangre y la grasa en la sangre.
Es necesario evitar el uso de aceites esenciales de limoncillo o productos de extracción concentrada para beber, ya que tienen un contenido de ingredientes activos mucho mayor que el té hecho de tallos de limoncillo y pueden aumentar el riesgo de efectos secundarios no deseados.