Los lirios son amados por muchas amas de casa y elegidos para decorar el espacio de la casa gracias a su belleza lujosa y su aroma intenso. Sin embargo, los lirios también se marchitan muy rápidamente, los capullos se caen o el polen se cae si no se cuidan con regularidad y de la manera correcta.
En consecuencia, las amas de casa pueden aplicar algunos de los siguientes secretos para ayudar a que los lirios estén frescos, brillantes y duraderos durante un largo período de tiempo.
Eliminación temprana del pistilo
El secreto importante y que aporta la máxima eficacia es quitar las puntas del pistilo (sacos de polen) tan pronto como florezcan las flores. Cuando el pistilo madura, consumirá muchos nutrientes para el proceso de polinización, lo que hará que los pétalos se marchiten rápidamente.
Eliminar los pistilos temprano no solo ayuda a que los lirios permanezcan frescos por más tiempo, sino que también evita que el polen caiga, lo que hace que los muebles o los pisos se ensucien fácilmente y sean difíciles de limpiar.
Técnica de poda de ramas y hojas
Antes de colocar los lirios en el jarrón, pode la base de la rama en diagonal a un ángulo de 45 grados para ayudar a absorber rápidamente el agua. Las amas de casa también deben tener en cuenta quitarse por completo las hojas para evitar la situación de remojarlas durante mucho tiempo en el jarrón de agua. Esta es la razón por la que los lirios son muy propensos a pudrirse, las bacterias se desarrollan y se marchitan.
Compruebe el agua y la ubicación de la exhibición de flores.
Los lirios deben priorizar el uso de agua filtrada o agua mezclada con un poco de azúcar, unas gotas de jugo de limón para ayudar a proporcionar nutrición e inhibir las bacterias. Las amas de casa también deben evitar colocar el jarrón de flores en una casa con mucha luz solar intensa, cerca de dispositivos de irradiación de calor o fuertes corrientes de aire. Un ambiente fresco con una temperatura estable será una condición ideal para ayudar a los lirios a mostrar su color duradero.
Limpia el tanque y cambia el agua periódicamente.
El hábito de cambiar el agua todos los días tempranos en la mañana ayudará a eliminar el aceite y las bacterias adheridas a la base de la rama de lirio. Cada vez que cambies el agua, debes cortar aproximadamente 1 cm más de la base vieja para que el agua del recipiente esté siempre limpia y no cause olores desagradables para el espacio vital de la familia.