Según los investigadores, el jardinería ayuda a las personas a ralentizarse, a sumergirse en la naturaleza y a concentrarse en el presente. Ya sea que esté cuidando flores, plantas o simplemente verduras cultivadas en interiores, el jardinería puede aportar un mayor significado y relajación.

Reduce el estrés y la ansiedad
El jardinería implica una atención suave y acciones repetitivas como regar las plantas, sembrar semillas o cortar hojas. Esto ayuda a desviar la atención de las preocupaciones, el estrés y promueve el equilibrio emocional.
Mejora el estado de ánimo
La exposición a la luz durante la jardinería al aire libre ayuda al cuerpo a producir vitamina D, que desempeña un papel en la regulación del estado de ánimo.
Además, observar el crecimiento de las plantas puede brindar una sensación de felicidad y mejorar la capacidad de recuperación emocional. Esto se considera un método de terapia que hace que muchas personas se sientan felices y relajadas.
Concentración mental
Actividades como plantar árboles, desmalezar, ordenar... requieren atención y paciencia. Permitir que la mente se relaje y se reconecta con el entorno natural a través de la participación de los sentidos, como tocar la tierra, oler flores, observar el crecimiento, puede ayudarte a ralentizarte y conectarte con la naturaleza. Esto es especialmente útil para las personas que se enfrentan al agotamiento mental y necesitan concentración.
Apoyo físico y aumento de energía
Jardinería ligera como cavar tierra, regar, llevar, cargar macetas... también es una actividad física, que ayuda a producir endorfinas, sustancias que mejoran el estado de ánimo natural. Por lo tanto, ir al jardín con regularidad ayuda a aumentar los niveles de energía y reducir el mal estado de ánimo relacionado con el estrés.