Después de beber alcohol, el cuerpo suele caer en deshidratación, dolor de cabeza, náuseas y letargo. Según la información de salud publicada en la Clínica Mayo, la causa principal de la "embriaguez" es que el alcohol provoca deshidratación y produce acetaldehído, una sustancia tóxica intermedia cuando el hígado metaboliza el alcohol. Por lo tanto, la rehidratación es la máxima prioridad.
Primero, beba mucha agua filtrada o agua electrolítica. El alcohol tiene propiedades diuréticas, lo que hace que el cuerpo se deshidrate más rápido de lo normal. Complementar con agua ayuda a diluir los niveles de alcohol restantes en la sangre y apoya que el hígado funcione de manera más eficaz.
Segundo, comer alimentos ligeros y fáciles de digerir. Los expertos en nutrición citados en Harvard Health Publishing sugieren que los alimentos ricos en almidón como la papilla, el pan o la sopa ayudan a estabilizar el azúcar en sangre, un factor que a menudo se reduce después de beber alcohol.
Tercero, descansar lo suficiente. El sueño ayuda al cuerpo a recuperarse y el hígado tiene tiempo para procesar el alcohol restante. Aunque dormir no elimina el alcohol de inmediato, ayuda a reducir la fatiga y el dolor de cabeza.
Cuarto, evite beber más alcohol para "desborrarse". Según una advertencia del National Health Service, seguir bebiendo alcohol solo prolongará el tiempo de eliminación de alcohol y aumentará la presión sobre el hígado.
Los remedios populares como el agua tibia con jengibre y el agua con miel y limón pueden ayudar a que el cuerpo se sienta más cómodo, pero no existe ningún método que ayude a "desangrificar instantáneamente". La mejor manera sigue siendo beber de forma controlada y saber cuándo parar.
La desintoxicación eficaz no reside en trucos rápidos, sino en comprender los mecanismos del cuerpo y cuidarlos adecuadamente para minimizar los efectos negativos del alcohol y la cerveza.