No pocas personas piensan que el matrimonio significa que las finanzas son un fondo común en la familia. Sin embargo, la realidad muestra que muchas parejas todavía optan por mantener una parte de sus ingresos o evitar la divulgación total de dinero.
Según la Sra. Nguyen Thi Hong Van, asesora financiera de la Sociedad Anónima de Consultoría de Inversiones y Gestión de Activos FIDT, la causa de este fenómeno no radica simplemente en la falta de confianza, sino que proviene de muchos factores más profundos.
Las finanzas son un tema delicado.
Las finanzas están relacionadas con la sensación de seguridad, el valor personal y la autoestima. Por lo tanto, muchas personas dudan en compartir cuando hay puntos "no hermosos" como bajos ingresos, gastos incontrolados o deudas.
Cada persona tiene un "sistema de referencia de dinero" diferente.
Algunas personas priorizan el ahorro, otras consideran que el dinero es para disfrutar; si no se intercambia claramente, es muy fácil que se produzca una sensación de que una parte está "demasiado controlada", la otra "irresponsable", y de ahí elegir guardarlo para evitar conflictos.
Necesidad de mantener la independencia financiera
Muchas personas mantienen un "fondo privado" como un área segura para sentirse proactivas, no necesariamente ocultar. Además, la influencia de la experiencia pasada, como haber tenido privaciones, haber presenciado conflictos por dinero o haber sido controlados financieramente, hace que sean más cautelosos al compartir.
Además, el factor de poder en la relación también afecta la transparencia financiera en el matrimonio. Cuando hay una diferencia de ingresos, las personas que ganan mucho tienden a querer tomar el poder de decisión, mientras que las personas que ganan poco pueden sentirse inseguras, por lo que la transparencia se vuelve sensible.