Esta no es solo una decisión flexible en términos de experiencia, sino que también muestra un pensamiento educativo progresista y humano, poniendo el desarrollo integral de los estudiantes por encima de la presión de los logros y las calificaciones.
El Tet Nguyen Dan es el período de vacaciones más especial del año para los vietnamitas.
Para los estudiantes, no es simplemente unas largas vacaciones, sino una rara oportunidad para que vivan plenamente en el ambiente familiar, se unan a sus abuelos y padres; para sentir profundamente los valores tradicionales que los libros difícilmente pueden transmitir completamente.
No asignar tareas no significa animar a los estudiantes a relajarse o sumergirse en actividades inútiles.
Por el contrario, el Tet es la "gran clase" de cultura, historia y habilidades para la vida.
En estos días, los estudiantes pueden aprender a envolver bánh chưng, limpiar el altar ancestral, visitar a familiares, ir a festivales para experimentar las costumbres y hábitos de cada región.
Esas son lecciones sobre los orígenes, sobre la familia, sobre la gratitud y la unión comunitaria, los valores fundamentales para formar el carácter.
Además, muchas familias eligen ir de turismo durante el Tet. Cada viaje es una lección vívida sobre geografía, historia, cultura y entorno de vida.
Los estudiantes amplían el espacio de aprendizaje fuera de las cuatro paredes de la clase, observan directamente la vida social, formando así un pensamiento de exploración y comprensión de la realidad, algo a lo que siempre aspira la educación moderna.
Si es necesario orientar, en lugar de ejercicios pesados, los profesores pueden animar a los estudiantes a escribir un diario de Tet, escribir sentimientos sobre una costumbre, un viaje o un recuerdo memorable en la familia.
Al regresar a la escuela, los artículos compartidos y los debates sobre la experiencia del Tet ayudarán a los estudiantes a aprender entre sí, practicar habilidades de presentación, escuchar y refutar, suaves pero efectivos.
En términos de ciencia educativa, unas vacaciones significativas ayudan a los estudiantes a recuperar la psicología, reducir el estrés y regenerar la motivación para estudiar.
Cuando el espíritu se relaja, los estudiantes volverán a la escuela con más energía positiva, mejor capacidad de concentración y absorción de conocimientos.
La presión académica prolongada, si no se "interrumpe", puede provocar fatiga y aburrimiento, algo que nadie desea en el entorno pedagógico.
La educación no solo ocurre en el podio, en las páginas de libros o en los deberes. La educación también reside en el espacio vital, en experiencias cotidianas ricas en valor.
Para que los estudiantes tengan días de Tet completos, los profesores deben permitirles tomarse un descanso significativo, para experimentar y regresar a la escuela con la mejor mentalidad.