De acuerdo con las regulaciones en el párrafo 2 del Artículo 6 del Decreto 68/2026/ND-CP, los hogares empresariales al determinar los ingresos imponibles del impuesto sobre la renta personal (IRPF) deben prestar especial atención a los gastos que no pueden deducirse para evitar riesgos al determinar las obligaciones fiscales de acuerdo con las regulaciones.
Específicamente, los gastos que no se incluyen en los gastos válidos incluyen:
- Primero, los gastos no están directamente relacionados con las actividades de producción y negocio. Este es un principio que requiere que todos los gastos sirvan al propósito de generar ingresos de las actividades comerciales.
- Segundo, los gastos no tienen facturas y documentos completos de acuerdo con las disposiciones de la ley. La falta de documentos válidos hará que los gastos no se incluyan en los gastos deducibles al determinar los ingresos imponibles.
- Tercero, salarios, sueldos y cantidades de naturaleza salarial de los propios empresarios, grupos de empresarios o miembros de hogares empresariales (excepto las contribuciones obligatorias al seguro). Al mismo tiempo, las cantidades que se han contabilizado en los gastos pero que no se pagan en la práctica o que no tienen comprobantes de pago tampoco se incluyen en los gastos deducibles.
- Cuarto, el costo de depreciación de activos fijos excede el nivel regulado o la depreciación de activos fijos que no sirven a las actividades de producción y negocios.
- Quinto, las multas por infracciones administrativas, las multas por infracciones contractuales y las indemnizaciones por errores de las empresas individuales.
- Sexto, los gastos relacionados con bienes de consumo personal como terrenos residenciales, obras para uso doméstico en terrenos, automóviles y bienes registrados como propiedad o registrados para uso a nombre de particulares, a menos que estos bienes se utilicen directamente para actividades de transporte y turismo de acuerdo con las regulaciones.
- Sábado, gastos para atender las necesidades personales y familiares. Las regulaciones requieren que las personas que hacen negocios monitoreen por separado los gastos para atender las actividades comerciales y los gastos para atender las necesidades personales y familiares para determinar las obligaciones fiscales de acuerdo con las regulaciones.
En general, la nueva regulación establece requisitos más estrictos en la gestión de costos, obligando a los hogares empresariales a mejorar la transparencia financiera y cumplir plenamente con las regulaciones sobre facturas y documentos si desean que se calculen costos válidos al determinar el IRPF.