La organización Growth Lab de la Escuela Harvard Kennedy (EE. UU.) cree que Vietnam está liderando el crecimiento mundial en la próxima década gracias a su diversa y avanzada capacidad de producción. Se prevé que Vietnam lidere el mundo en crecimiento del PIB per cápita. Las previsiones de crecimiento se basan en el Índice de Complexidad Económica (ECI) de la organización Growth Lab, un índice que refleja la diversidad y sofisticación de la capacidad de producción potencial en las exportaciones de cada país.
Se pronostica que el crecimiento en la próxima década se centrará en 3 polos globales: Asia Oriental, Asia Central y África Oriental. Algunas economías asiáticas ya tienen suficiente complejidad económica para impulsar el crecimiento más rápido posible para 2034, lideradas por Vietnam, China, Tailandia, Laos, Indonesia, Malasia e India.
Del mismo modo, la oficina de Investigación Macroeconómica ASEAN+3 (AMRO) pronostica que Vietnam es una de las economías de mayor crecimiento de la región gracias a su papel en la cadena de suministro e IED. Esta previsión no refleja el factor cíclico, sino que se basa principalmente en las características estructurales de la economía vietnamita en los últimos años. Primero, Vietnam continúa beneficiándose del proceso de desplazamiento de la cadena de suministro en la región de Asia-Pacífico. Segundo, la capacidad de absorción de flujos de IED de Vietnam ha mejorado significativamente en comparación con el período anterior. Tercero, las exportaciones de alta tecnología siguen siendo un punto de apoyo importante para la economía vietnamita.
El sitio web Seeking Alpha (Israel) señaló que Vietnam ha surgido como una de las economías de más rápido crecimiento de la ASEAN y ha superado a Filipinas (una economía que FTSE Russell ha clasificado como un grupo de mercados emergentes) tanto en PIB per cápita como en capitalización bursátil desde 2020.
En las últimas décadas, Vietnam ha logrado la tasa de crecimiento más alta entre los principales países de la ASEAN, respaldada por reformas estructurales y una fuerte inversión extranjera directa (IED). La IED es el principal motor que impulsa la transformación de Vietnam en una economía orientada a la exportación. La electrónica y la maquinaria están actualmente dominando las exportaciones, reemplazando a los textiles y la confección para convertirse en un producto de exportación líder desde 2019. Este cambio ha consolidado el papel de Vietnam en la cadena de valor global y ha ayudado a mantener el superávit comercial desde 2018, fortaleciendo la estabilidad macroeconómica junto con el déficit presupuestario y el nivel de deuda gubernamental relativamente bajo.
El mercado de capitales de Vietnam se está desarrollando rápidamente en paralelo con la expansión económica. La capitalización de mercado del índice FTSE Frontier Vietnam Index aumentó de 11 mil millones de dólares en 2015 a 59 mil millones de dólares en 2025, superando tanto los índices estándar de los mercados fronterizos como de los mercados emergentes. Aunque el crecimiento económico se basa principalmente en la manufactura, el mercado de valores se centra en las industrias con ingresos nacionales. Se espera que el hecho de que FTSE Russell planee elevar Vietnam a un mercado emergente de segundo nivel en 2026 atraiga más flujos de inversión institucional y mejore la liquidez, brindando a los inversores la oportunidad de acceder a la historia del crecimiento a largo plazo de Vietnam, aunque sea indirectamente a través de industrias orientadas al mercado interno.
También se registran señales optimistas de la industria turística de Vietnam. El sitio web Travel and Tour World (EE. UU.) señala que el número de turistas tanto nacionales como extranjeros está impulsando el desarrollo de la industria turística de Vietnam más fuertemente que nunca. Las aerolíneas vietnamitas han captado rápidamente la demanda, aumentado la frecuencia de los vuelos, agregado nuevas rutas y ofrecido incentivos especiales para satisfacer el fuerte aumento en el número de reservas. Con este crecimiento sin precedentes, la industria turística de Vietnam está dispuesta a seguir desarrollándose, convirtiendo 2026 en un año lleno de oportunidades interesantes tanto para los turistas como para las empresas de la industria, aportando importantes beneficios económicos al país.