Los omega-3 son un grupo de grasas buenas que juegan un papel importante en el sistema cardiovascular, el cerebro y la capacidad antiinflamatoria del cuerpo. Por lo general, el pescado graso se considera la fuente más común de omega-3. Sin embargo, muchas nueces también contienen grandes cantidades de ácido alfa-linolénico (ALA), una forma de omega-3 de origen vegetal.
Entre ellos, las semillas de chía se consideran una de las fuentes más ricas de omega-3 vegetales. Alrededor del 60% de la grasa en las semillas de chía es ALA. Solo unas 2 cucharadas de semillas de chía proporcionan más de 5 gramos de ALA, superando las necesidades diarias recomendadas en adultos. Además de omega-3, las semillas de chía también son ricas en fibra, proteínas, calcio y magnesio.
Las semillas de lino también son una opción destacada gracias a su alto contenido de ALA. Una pequeña porción de semillas de lino puede proporcionar más de 6 gramos de omega-3 vegetal. La suplementación regular de semillas de lino está relacionada con beneficios que apoyan el sistema cardiovascular, mejoran el colesterol y reducen la inflamación. Las semillas de lino también contienen lignanos, compuestos antioxidantes beneficiosos para la salud.
Las nueces son un tipo de nuez familiar que contiene muchas grasas saludables. Aunque la cantidad de ALA es menor que la de las nueces de chía o las semillas de lino, las nueces siguen siendo una fuente significativa de omega-3 de las plantas. Comer un puñado cada día puede ayudar a aumentar las grasas buenas para el cuerpo, especialmente adecuado para vegetarianos.
Otra opción son las semillas de espino. Este tipo de semilla contiene omega-3 junto con una fuente completa de proteínas con suficientes aminoácidos esenciales. Las semillas de espino se pueden agregar a batidos, ensaladas o yogur para aumentar el valor nutricional de las comidas.
Las semillas de calabaza también aportan muchos beneficios para la salud gracias a que contienen ALA, magnesio y zinc. Algunos estudios demuestran que comer semillas de calabaza puede ayudar a reducir el colesterol y la presión arterial, y también contribuir a fortalecer la inmunidad.
Las nueces son una buena fuente de grasas y compuestos antioxidantes como los polifenoles. Complementar las nueces en cantidades razonables puede ayudar a mejorar la grasa en la sangre y apoyar la salud cardiovascular. Sin embargo, esta nuez contiene bastantes calorías, por lo que es necesario comerla con moderación.
Además, las pistachos también contienen omega-3 vegetal junto con proteínas y fibra. Este tipo de nuez ayuda a crear una sensación de saciedad duradera, favorece la digestión y contribuye al control del peso.
Los expertos señalan que el omega-3 de las plantas es principalmente ALA. El cuerpo puede convertir una pequeña parte de ALA en EPA y DHA, dos formas importantes de omega-3 que se encuentran comúnmente en los mariscos. Por lo tanto, combinar una variedad de alimentos ricos en omega-3 ayudará al cuerpo a absorber los nutrientes de manera más eficiente.