Come despacio, mastica bien
Comer demasiado rápido puede hacer que tragues más aire y, al mismo tiempo, sea difícil reconocer las señales de saciedad del cuerpo, lo que lleva a sentirse hinchado y comer en exceso. Debes comer despacio y masticar bien cada bocado para reducir la presión sobre el sistema digestivo y limitar la sensación de hinchazón después de las comidas.
Controlar el estrés
El estrés prolongado puede afectar directamente la actividad del sistema digestivo a través de la conexión entre el cerebro y el intestino. Respirar profundamente antes de las comidas y mantener medidas para reducir el estrés puede contribuir a mejorar la capacidad digestiva, especialmente en personas con síndrome del intestino irritable (SII).
Mantener el movimiento
Caminar, yoga o andar en bicicleta son formas de ejercicio que ayudan a estimular el movimiento intestinal, aumentar el flujo sanguíneo al tracto digestivo y apoyar un microbioma intestinal saludable. El ejercicio regular también contribuye a reducir los problemas digestivos relacionados con el estrés.
Beber suficiente agua
Proporcionar suficiente agua ayuda a apoyar el proceso digestivo, mantener la motilidad intestinal y contribuir a prevenir el estreñimiento.