Ante la creciente situación de contaminación del aire en Hanoi, las agencias especializadas han implementado muchas soluciones tecnológicas para monitorear las fuentes de emisiones y advertir tempranamente los puntos con riesgo de contaminación. A través del proceso de seguimiento y análisis de datos, se han identificado alrededor de 110 áreas de alto riesgo de polvo en la ciudad.

Según el Departamento Nacional de Teledetección (Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente), estas áreas están relacionadas principalmente con grandes obras de construcción, pueblos artesanales de reciclaje y puntos de incineración de subproductos agrícolas. Entre ellos, 68 grandes obras de construcción y 14 pueblos artesanales de reciclaje de plásticos y acero se identifican como puntos clave de vigilancia debido al alto riesgo potencial de emisión de polvo y gases de escape.
Para monitorear el estado de las emisiones, las agencias funcionales han aplicado simultáneamente dos grupos principales de tecnología, incluidas imágenes de satélite de alta resolución y vehículos aéreos no tripulados (drones). Las imágenes de satélite ayudan a observar toda la zona de la ciudad, detectando así signos anormales como emisiones, puntos de combustión abiertos o actividades de construcción a gran escala. Mientras tanto, los drones se utilizan para monitorear detalladamente, registrar imágenes de campo y proporcionar datos en tiempo real para servir al trabajo de inspección y procesamiento.
La combinación de datos de satélites y drones permite a las agencias de gestión rastrear tanto el área urbana como el suburbano, especialmente las áreas con actividades de quema de paja, quema de basura o construcción que genera polvo. Los datos recopilados se integrarán en el sistema de información geográfica (SIG) para construir un mapa digital de las fuentes de emisiones en toda la ciudad.
Después de un período de implementación de pruebas, el sistema de monitoreo ha cubierto toda el área de Hanoi con imágenes de satélite y ha recopilado cientos de km2 de datos de imágenes desde el aire. A través de esto, las agencias funcionales pueden determinar con precisión la ubicación del brote de polvo, evaluar el nivel de impacto y proponer medidas de manejo oportunas.

La aplicación sincrónica de drones y teledetección ha creado un gran avance en la gestión del aire urbano. La información de vigilancia se actualiza continuamente, integrada en la base de datos GIS, lo que facilita a las unidades funcionales y a los gobiernos locales la revisión y el manejo incluso de infracciones menores.
Esta solución también reduce la carga de trabajo manual que antes requería enviar equipos de inspección para patrullar diariamente y ahorra costos presupuestarios para el tratamiento de la contaminación. Muchas opiniones de expertos evalúan que este es un paso importante cuando Hanoi "prevene activamente" la contaminación en lugar de esperar las advertencias de las estaciones de medición, contribuyendo así a aumentar la conciencia de las personas y las empresas.