El Consejo Popular de la ciudad de Ho Chi Minh puede reunirse alrededor del 20 de abril, si se aprueba la Resolución sobre la exención de billetes de autobús, la política entrará en vigor después de unos 10 días.
La ciudad de Ho Chi Minh planea gastar 7.000 billones de VND al año para eximir de peaje a los autobuses, con el objetivo de reducir los atascos y mejorar el medio ambiente.
Esta cifra claramente no es pequeña, pero es una inversión para el futuro urbano.
Actualmente, la ciudad ha gastado alrededor de 1.700 mil millones de VND/año para eximir de peaje a las personas mayores de 60 años. La expansión de la política no solo tiene un significado de bienestar social, sino que también es un "impulso" para cambiar los hábitos de tráfico.
El coste de los billetes de autobús, la mayor barrera para la gente, especialmente para el grupo de bajos ingresos, está casi eliminado.
El beneficio más obvio es reducir la presión del tráfico.
Una ciudad con millones de motocicletas como Ciudad Ho Chi Minh no puede resolver los atascos de tráfico simplemente ampliando las carreteras. El problema radica en reducir los vehículos personales.
La realidad muestra que cuando la línea de metro número 1 Ben Thanh - Suoi Tien entró en funcionamiento, el número de pasajeros aumentó considerablemente, lo que provocó que los autobuses también crecieran alrededor del 35% en poco tiempo.
Que una persona deje su motocicleta para usar el transporte público no solo reduce los costos personales, sino que también contribuye a reducir la congestión para todo el sistema.
Cientos de miles, incluso millones de personas que cambian juntas, crearán una gran diferencia, algo que las medidas administrativas difícilmente pueden lograr.
El segundo beneficio es el medio ambiente.
Cuando la gente pase de las motocicletas a los autobuses eléctricos, las emisiones disminuirán significativamente. Esta no es solo una historia de aire más limpio, sino también una mejora de la calidad de vida urbana.
Además, esta política también tiene un profundo significado social.
Los trabajadores, estudiantes y alumnos tienen más oportunidades de viajar cómodamente a un costo casi cero. Una ciudad civilizada no se mide solo por la infraestructura, sino también por la capacidad de servir a la gente.
Por supuesto, la exención no significa relajarse. Si el autobús se retrasa, carece de comodidades y tiene una mala actitud de servicio, incluso "0 VND" es difícil retener a los pasajeros.
Por lo tanto, junto con la política debe haber una reforma integral, una replanificación de la ruta, una mejora de la calidad del servicio, garantizando la puntualidad, la seguridad y la civilización.
Solo entonces, los autobuses realmente se convertirán en una opción prioritaria, no en una alternativa involuntaria.
La exención de peaje en los autobuses tendrá un impacto en el cambio del comportamiento social. Muchas personas abandonan sus coches personales, las calles están despejadas, el aire es más fresco y todos se benefician.
Por lo tanto, el gasto gratuito de los autobuses hoy, si se implementa bien, será una "tasa de interés" para muchos años después.