Esta es una directiva correcta y precisa en la psicología social en este momento. Porque durante muchos años, cada temporada de exámenes, el ambiente tenso se ha extendido desde los estudiantes, los padres hasta los maestros. Un examen que originalmente tenía como objetivo evaluar los resultados académicos de fin de curso se está convirtiendo gradualmente en una carrera de presión con demasiadas preocupaciones adjuntas.
Lo notable es que esa presión no solo proviene de los exámenes difíciles o la tasa de competencia para ingresar a la universidad, sino también de la complejidad del sistema de admisión actual.
Un estudiante de 12o grado ahora no solo repasa para el examen de graduación de la escuela secundaria, sino que también tiene que competir con una serie de exámenes y diferentes criterios como la evaluación de la capacidad, la revisión del expediente académico, los certificados internacionales de idiomas extranjeros, las entrevistas, la conversión de puntos...
Algunos estudiantes están estudiando regularmente, practicando IELTS, preparándose para los exámenes universitarios separados y vigilando cada ronda de registro de deseos por miedo a cambiar las regulaciones.
Por lo tanto, si solo se habla de reducir la presión manteniendo estables las preguntas del examen o el calendario de exámenes, no es suficiente. Lo que más se necesita reducir es la confusión del mecanismo de admisión.
De hecho, el propio Primer Ministro también ha señalado deficiencias como la conversión irrazonable de puntos o la situación de la admisión por encima del objetivo en algunos lugares. Esto demuestra que el problema ya no radica solo en el examen de graduación, sino en todo el "ecosistema" de admisión universitaria.
Otro problema es que cuando la oportunidad de ingresar a la universidad se centra en las notas y la competencia es cada vez más feroz, el riesgo de fraude siempre existirá.
Por lo tanto, la solicitud del Primer Ministro de reforzar la prevención y lucha contra el fraude con alta tecnología y IA en este momento es completamente necesaria. Porque en realidad hoy en día, los dispositivos de fraude son cada vez más sofisticados, compactos y mucho más difíciles de detectar que antes.
Sin embargo, el fraude también es una consecuencia de un entorno de exámenes demasiado estresante. Cuando un examen casi decide el futuro de los estudiantes, siempre habrá personas que busquen superar las barreras a toda costa.
Por lo tanto, la lucha contra el fraude no puede basarse solo en detectores de equipos o fuerzas de seguridad, sino también en un mecanismo de evaluación que cree menos presión extrema.
El Gobierno ha establecido el requisito de "6 claridades" en la organización de este examen, que son personas claras, trabajo claro, responsabilidad clara, tiempo claro, autoridad clara y producto claro.
Esto es necesario, porque el examen de graduación de la escuela secundaria superior ya no es un asunto privado del sector educativo, sino un asunto común de toda la sociedad porque está relacionado con la seguridad, la tecnología, los datos, la psicología social y la creencia en la justicia.
Pero sobre todo, lo que la gente más desea es que los estudiantes reduzcan cada vez más la presión de los exámenes y una hoja de ruta para la reforma de la admisión en una dirección simple y estable.
Cada examen necesita seriedad, equidad y selección. Pero el objetivo final de la educación sigue siendo ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades reales, entrar con confianza en el futuro, no solo para superar carreras estresantes hasta el agotamiento.