Sin embargo, existe otra necesidad muy fundamental, pero que a menudo se menciona poco, que es que los trabajadores necesitan vivir y trabajar en un entorno seguro.
En realidad, en muchas localidades, especialmente en los lugares donde se concentran muchos trabajadores, las organizaciones sindicales han firmado programas de coordinación con la fuerza policial para garantizar la seguridad, el orden, la prevención y la lucha contra el crimen y los males sociales, lo que ha traído muchos resultados prácticos.
Las dos partes no solo coordinan la prevención del crimen, los males sociales, la garantía de la seguridad en los parques industriales y los parques de alta tecnología, sino que también intercambian información regularmente, resolviendo oportunamente los problemas que surgen en las relaciones laborales, las dificultades y los obstáculos de las empresas y los trabajadores.
Esa coordinación, junto con los modelos de alojamiento seguro que se están construyendo en Ciudad Ho Chi Minh, Hanoi, Da Nang... ha estado y está contribuyendo a crear un entorno más seguro para los trabajadores desde el lugar de trabajo hasta el lugar de residencia.
El valor de estos modelos para los trabajadores no solo radica en limitar el robo, las drogas, el crédito negro, el fraude o el riesgo de incendio y explosión, sino también en crearles una sensación de tranquilidad sobre el lugar donde viven.
Esa tranquilidad a menudo es difícil de medir claramente, pero afecta directamente la decisión de quedarse o irse de cada persona.
Un trabajador con un trabajo estable, un salario alto y un buen régimen de bienestar, pero que tiene que preocuparse todos los días por la motocicleta estacionada debajo de la casa, preocupado por sus hijos pequeños que viven en áreas complejas, preocupado por el riesgo de incendio o la inseguridad cada vez que regresa tarde de las horas extras, es muy difícil considerar el lugar donde vive como un lugar donde puede estar vinculado a largo plazo.
Por el contrario, al salir de la fábrica, regresan a una zona residencial segura, con vecinos amables, propietarios responsables y con el gobierno y el sindicato listos para apoyar cuando sea necesario, entonces, de un alojamiento temporal, la zona de alojamiento puede convertirse en parte de una vida estable.
Finalmente, la construcción de áreas de alojamiento seguras debe verse como parte de la política de desarrollo de recursos humanos de cada localidad, en lugar de ser solo un modelo para mantener la seguridad y el orden.
El concepto de "seguridad" también debe entenderse ampliamente y ampliarse. Una buena zona de alojamiento no es solo un lugar donde ocurren menos robos o males sociales.
También debería ser un lugar con precios de alquiler razonables, electricidad y agua transparentes, medio ambiente limpio, prevención y extinción de incendios garantizados; un lugar donde los trabajadores puedan acceder fácilmente a información, servicios públicos, programas de bienestar y recibir apoyo cuando encuentren dificultades.
Un lugar seguro, amable y suficiente para que los trabajadores quieran quedarse a largo plazo es también una ventaja competitiva de cada localidad.