La Circular No. 59/2026/TT-BGDĐT del Ministerio de Educación y Formación permite a los profesores jubilarse si cumplen las condiciones para firmar un contrato laboral a tiempo completo con una institución educativa, lo cual es una política muy bienvenida.
La nueva regulación no solo crea un corredor legal para utilizar eficazmente al equipo de profesores experimentados, sino que también contribuye a resolver el problema de la escasez de profesores que se está produciendo en muchas localidades.
La Circular también establece un principio muy importante, utilizar a los profesores jubilados para mejorar la calidad de la educación, pero no reemplazar el equipo de profesores titulares, sin afectar la estrategia de desarrollo del equipo sucesor.
Durante muchos años, no pocas escuelas, especialmente en áreas remotas o localidades con tasas de crecimiento demográfico mecánico rápidas, siempre han estado en una situación de escasez de maestros.
Si bien la formación y contratación de profesores requiere tiempo, en el futuro inmediato, el equipo de profesores jubilados todavía tiene muchas personas que son lo suficientemente sanas, lo suficientemente profesionales y, especialmente, muy experimentadas.
Un profesor con 30 o 40 años de enseñanza no solo lleva consigo conocimientos profesionales. Lo más valioso es el capital de vida, el arte pedagógico, la capacidad de manejar situaciones educativas que los libros no pueden enseñar por completo.
Esa experiencia se acumuló con toda una vida trabajando en la profesión.
Sin embargo, el uso de profesores jubilados no debe entenderse como una solución alternativa a la formación y contratación de profesores jóvenes.
Los profesores jóvenes aportan creatividad, capacidad para acceder a nuevas tecnologías y métodos educativos. Los profesores jubilados aportan profundidad de experiencia y experimentación.
Un punto notable de la Circular 59 es el requisito de que las instituciones educativas publiquen la lista de profesores contratados, evalúen la calidad de la enseñanza y obtengan comentarios de los estudiantes.
La recopilación de comentarios ayuda a que el uso de profesores jubilados se base en la capacidad real y no en la edad profesional o la reputación.
Para muchos educadores, seguir en el podio después de jubilarse no es solo un trabajo, sino también una felicidad.
La sociedad también se beneficia, los estudiantes tienen profesores experimentados, las escuelas tienen recursos de alta calidad, el sector educativo tiene tiempo para formar un equipo sucesor.
La jubilación es el final de una etapa de trabajo, pero no necesariamente el final de un viaje de dedicación.
Si el profesor todavía tiene suficiente salud, todavía tiene la aspiración de enseñar y la sociedad todavía necesita su experiencia, entonces crear condiciones para que continúen enseñando es la forma más eficaz de utilizar la materia gris de la sociedad.